El Unicaja ha comenzado su andadura europea con una derrota en la pista del Panathinaikos, actual campeón continental. El equipo malagueño aguantó hasta el descanso, pero la calidad de los jugadores locales y un extraordinario acierto en los lanzamientos desde más allá de los 6,75 marcaron una diferencia que dejó sentenciado el choque en el tercer parcial. Unos porcentajes en esa faceta de 12 de 19 de los helenos, por los 4 de 21 del Unicaja explican la victoria local y la diferencia final.
El encuentro no comenzó muy bien, ya que al término del primer cuarto perdía por 25-16. Y eso que el equipo malagueño no había salido mal, y gracias a los cuatro primeros puntos de Freeland (que solo anotaría un tiro libres mas) se adelantó en el marcador (4-6). Sin embargo, el actual campeón de la máxima competición continental no tardó en encontrar el camino hacia la canasta del Unicaja, bien con penetraciones con poca oposición o con certeros lanzamientos exteriores, aprovechando también que Freeland se marchaba pronto al banco con 2 faltas. Por su parte, el Unicaja comenzaba a intentar sin éxito reducir diferencias a base de triples, dejando en el camino siete intentos errados.
El panorama cambió en el segundo cuarto. A pesar de la notable diferencia en acierto en los tiros de tres puntos (5 de 9 para los locales y 2 de 11 para el cuadro malagueño a esas alturas), la defensa se cerró con mayor efectividad, impidiendo las penetraciones fáciles del primer periodo. Además, Peric se convirtió en el protagonista de los ataques, provocando faltas y acertando desde la línea de tiros libres. Incluso, llegaron los primeros contraataques de los que hoy visten de blanco, logrando Sinanovic comenzar a imponer sus 222 centímetros bajo el aro (7 rebotes en este periodo).
En el tercer cuarto poco tuvo que ver el equipo de Chus Mateo con el que llegó al descanso recortando distancias, permitiendo a los locales llevar la máxima diferencia hasta los 16 puntos. Desde el inicio del parcial, los bombarderos del Panathinaikos comenzaron a acertar con el aro contrario, aprovechando la poca claridad ofensiva del cuadro malagueño, que siguió buscando sin éxito los tiros de tres, única faceta estadística ofensiva en la que eran superados hasta ese momento por los locales, aunque con una diferencia más que notable (9 de 13 del cuadro griego, por 2 de 16 del malagueño).
El último periodo sobró. Solo sirvió para que la diferencia a favor de los locales aumentara sin que el Unicaja pudiera mostrar oposición alguna.
Valters y Peric (21 de valoración), ambos con 13 puntos, fueron los máximos anotadores del Unicaja, mientras Diamantidis, con 17 y Sato, con 16, lo fueron del Panathinaikos.