El cineasta presenta en Málaga su trabajo 'Algo que solo Dios conoce', ambientado en un tren en el año 1890
¿Cómo y cuándo decidió ser director de cine?
No creo que haya un momento en el que uno decida ser director, uno decide contar sus historias, y para eso lo mejor es ser el director, jajaja. Por mí parte, responde a una serie de inquietudes artísticas con las que me encuentro a gusto, nada más.
¿Cómo nació el corto?
El corto nació en el jardín de la casa de mí padre, en Madrid, en un columpio que tenemos en la parte de atrás de la casa. Mí padre y yo estuvimos hablando del proyecto. Por alguna razón, allí sentado, sabía que el corto lo iba a rodar, y a partir de ahí empecé a darle vueltas a la historia durante un año, hasta que lo rodamos.
Preséntenos al resto del equipo
Mí director de fotografía fue Fran Burgos, un tipo que trabaja de maravilla, creativo, y que encima consiguió un resultado que nos impresionó a todos.
En vestuario tuvimos a Marcela Brignole que confeccionó gran parte de los trajes. Nuestro cortometraje transcurre a finales del siglo XIX por lo que trabajamos mucho los cortes de los trajes en preproducción para adaptarnos a la época.
El arte lo llevó a cabo Carlos Andérez. Consiguió recrear un vagón de esa época y además darle ese toque mágico, irreal, teatral, que buscábamos desde el principio, un trabajo 10 desde mi punto de vista.
El maquillaje y la peluquería lo realizó Beatríz Millás. Con ella tuve pocas reuniones en preproducción por motivos de trabajo, y estaba un poco inseguro en este departamento. Pero en la primera prueba de maquillaje se me quitó toda duda. No sólo resolvió rápidamente mis problemas a la hora de decidir cómo y qué, sino que propuso otras opciones brutales.
Biktor Kero fue mi montador y postproductor. Con él sabía que todo iría bien, jajaja, tenemos una visión sobre “todo esto” bastante parecida, y fue un disfrute enclaustrarnos en la sala de montaje.
El equipo de produccíon con Ádel Kháder y Rocío Moreno a la cabeza funcionó genial resolviendo problemas bastante grandes, como encontrar una nave industrial para rodar en ella a pocos días de rodaje. Al límite.
El elenco artístico son siete personas, algunas de ellas actores bastante conocidos por tierras malagueñas. Ramiro de Heras, Javi Güiz, Júlia Estornell, Mariví Carrillo, Sergio Ocón, Francisco Heras y José Luís Herrero. Todos iban dentro de ese tren y crearon un ambiente que luego se nota en el resultado final. Los silencios, las miradas... tal y cómo me lo imaginé cuando lo escribía.
¿Qué supone para ustedes la selección en videocreación del festival de cine de Málaga?
Principalmente supone difusión. Es un buen empujón para que el cortometraje se vea dentro y fuera de Málaga. Nuestro trabajo es contar historias, lo que venga después es secundario.
¿Qué puede contarnos de su próximo proyecto?
Tengo proyectos rondando por mí cabeza, pero todavía tienen que madurar.