Miembros del colectivo de La Casa Invisible escenificaron su alegría por el respaldo. :: Foto: Álvaro Cabrera
La mañana de hoy ha sido de celebraciones por todo lo alto para los impulsores del proyecto de La Casa Invisible de Málaga, una iniciativa cultural que arrancó motores hace cuatro años con la 'okupación' del inmueble situado en los números 9 y 11 de la calle Nosquera y que desde ahora cuenta con el respaldo de las instituciones para seguir adelante. Así, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre; el delegado de Cultura de la Junta en Málaga, Manuel García; y la responsable de Cultura de la Diputación Provincial, Susana Radío, han suscrito un protocolo de intenciones con los representantes de La Invisible para impulsar los proyectos culturales de este colectivo, al que se le cede “transitoriamente” dicho edificio.
De esta manera, el Ayuntamiento autoriza el uso del inmueble para actividades culturales mientras que el colectivo se compromete “a la constitución de una fundación privada y a desarrollar un programa de actividades culturales, así como a la elaboración de un proyecto cultural”, tal y como se señala en el acuerdo suscrito.
Un convenio cuya vigencia es de un año, tras el que deberá ser prorrogado, y que estará supeditado a la programación que en las próximas semanas presenten los responsables de La Casa Invisible.
El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha mostrado su satisfacción por este acuerdo, que permite sumar el apoyo de las instituciones públicas “a una iniciativa ciudadana que tenemos la esperanza de que sea importante para el impulso no solo actividades culturales, sino para la creatividad cultural en su conjunto”. Así, De la Torre ha mostrado su confianza en que los creadores de Málaga se sentirán “bien acogidos y con posibilidades de desarrollar su vocación” en este espacio.
El alcalde ha anunciado también que la creación artística local no solo contará con este edificio de calle Nosquera, sino que también se unirán otros espacios, como el mercado provisional de Atarazanas, “al que se le ha dado vía libre para que durante algunos años pueda tener utilidad para los creadores culturales”.
Más felicitaciones
El delegado provincial de la Junta de Andalucía, Manuel García, ha considerado que el de La Casa Invisible es “un proyecto alternativo, y que por lo tanto presenta un elemento novedoso, a diferencia de otros proyectos culturales de la ciudad”.
La diputada de Cultura de la Diputación, Susana Radío, ha querido dar la enhorabuena a los malagueños por esta iniciativa, “que se materializará en un proyecto beneficioso en el conjunto de la cultura de la ciudad y en la que deben coexistir proyectos públicos y privados, que no solo tienen que provenir por parte de las empresas”.
La directora del departamento de Actividades Públicas del Museo Reina Sofía, Berta Sureda, ha felicidado a los malagueños por el éxito de este “proyecto de autogestión cultural, nacido en libertad” y ha añadido que la suscripción del protocolo “es solo un primer paso, por lo que nadie se debe dormir para que el proyecto enriquezca tanto a Málaga como a Andalucía y al estado español, para lo que tenemos que seguir juntos instituciones y ciudadanos”.
En nombre de La Invisible ha intervenido Juan Díaz Ramos, representante de Metrolab, que quiso dedicar el éxito del trabajo realizado durante los últimos cuatro años a todos los que han trabajado para que La Invisible siga adelante: “Entendemos la cultura como algo que no debe estar condicioando por las leyes del mercado, por lo que tiene que haber espacios para la creación de bases para los artistas”.
Consideró además que el primer paso para el éxito de esta nueva andadura de La Casa Invisible pasa por la rehabilitación del inmueble de calle Nosquera, con déficits estructurales visibles ya desde la fachada, sostenida por un andamiaje que trata de evitar desprendimientos.
En cuanto al programa cultural, este colectivo presentará en las próximas semanas todo su calendario, al tiempo que los arquitectos que trabajan con La Casa Invisible se reunirán con los de la Gerencia de Urbanismo para buscar soluciones de cara a su rehabilitación, tal y como han señalado fuentes de la asociación.