Un centenar de personas se han concentrado esta tarde a las puertas del Ayuntamiento de Torremolinos para homenajear a los 2.230 perros y gatos que, según el informe del Seprona de la Guardia Civil, han sido sacrifidados aplicándoles bajas dosis del medicamento letal en el alberque de la asociación Parque Animal.
El acto ha consistido en el encendido de velas y en la lectura de un manifiesto en el que la plataforma Justicia para los Animales ha pedido precisamente eso, que se haga justicia. A la concentración también han asistido representantes del Colectivo Andaluz contra el Maltrato Animal, que se ha presentado como acusación particular en el proceso que instruye un juzgado de Torremolinos.
Según ha manifestado a Efe una de las integrantes de la Plataforma Justicia para los Animales de Parque Animal, Ana Fernández, durante la concentración se han recogido firmas para emprender acciones judiciales contra la citada protectora.
Asimismo, se ha leído un manifiesto y se han encendido velas y portado fotografías en memoria de los 2.230 perros y gatos que, según el Seprona, fueron sacrificados de manera irregular.
"Queríamos buscar una buena vida para nuestros animales sin saber que realmente los llevábamos al matadero", ha afirmado Fernández, quien sostiene que los animales sacrificados, entre los que se encontraban cachorros, no estaban enfermos ni eran agresivos. A la plataforma de afectados, que se ha organizado a través de la red social
Facebook, se han unido el Colectivo Andaluz Contra el Maltrato Animal, la protectora de animales de Málaga y los partidos políticos PSOE e IU, según ha indicado Fernández.
Según la Guardia Civil, a los dos responsables de la protectora,
detenidos el pasado 12 de noviembre, se les imputó el delito de maltrato animal por sacrificar "de forma continuada, masiva, deliberada e injustificada" hasta 2.230 animales aplicando bajas dosis de medicamento letal, lo que producía una muerte lenta.
A la directora de la protectora se le imputaron cuatro delitos más, entre ellos intrusismo profesional, al inyectar a los animales un producto eutanásico sin título para ello, y apropiación indebida, por no devolver en el plazo de permanencia legal animales entregados en su centro para su posterior adopción.
El Ayuntamiento de Torremolinos suspendió temporalmente el contrato a Parque Animal, al que ha precintado sus instalaciones e impuesto una multa de 15.000 euros, y le adjudicó el servicio a IVC Paraíso Residencial Canina, ubicada en Alhaurín de la Torre, donde fueron trasladados los animales.