Como dice el refrán, Guo Guang Zheng –Juan para los amigos– fue monaguillo antes que fraile. Este empresario chino de 55 años que se define como «malagueño de corazón y de adopción» empezó de ayudante de cocina y limpiador en un restaurante oriental de Benidorm donde aterrizó en los primeros años ochenta, procedente de su ciudad natal, Wen Zhou, que está en la provincia china de Shangai.
«Llegué con mi mujer y un grupo de compatriotas, pero cuando en unas vacaciones vinimos a Málaga me encantó esta ciudad. La gente tan amable, el clima tan bueno, la luz... Estamos muy a gusto aquí y dos de mis hijos nacieron aquí y son malagueños 100%: Luis, de 25 años, y Andrés, de 15», relata este empresario que puede presumir de mantener abierto uno de los primeros restaurantes chinos que se abrieron en la capital malagueña, el Hong Kong, en el paseo de la Farola.
«Al principio la gente no conocía la comida oriental ni lo que era un restaurante chino, pero poco a poco con los años hemos conseguido tener una clientela muy fiel, que sólo viene a comer a nuestro restaurante», apunta Zheng, quien a principios de esta década, tras una serie de estancias en Holanda, donde vive uno de sus hermanos, también empresario de la hostelería, ‘importó’ un nuevo y revolucionario concepto de restaurantes orientales, los llamados ‘wok’. «La gente piensa que es una idea de China o de Japón, pero es un concepto que mi hermano ya tenía en Holanda, y que pusimos en marcha aquí en 2004, en un gran local en una esquina del paseo marítimo Antonio Machado», rememora Zheng.
«Un bombazo»
«Fue un verdadero bombazo», expresa este empresario con un acento de lo más malagueño, tras más de 25 años viviendo en la capital. En efecto, a a aquella inauguración acudieron cientos de personas, entre ellas el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. A partir de ahí, inició su expansión con este nuevo concepto de restaurantes, en el que se mezclan las cocinas tradicionales china, japonesa y tailandesa. La especialidad principal son los ‘wok’, un tipo de sartén en la que se cocinan delante del cliente los alimentos que previamente él mismo ha elegido, aderezados con una de las siete salsas que se ofrecen. Además, en los ‘Wok Directo’ –la marca comercial que registró Zheng y que ha tenido en este último lustro decenas de imitadores, no sólo en Málaga sino en otras muchas ciudades españolas– se puede comer todo lo que se desee, pues son restaurantes de tipo bufet libre.
«Lo único que pedimos a los clientes es que no desperdicien la comida, que vengan, coman todo lo que quieran, que disfruten, pero que no dejen los platos llenos», asegura Zheng, quien en 2005 abrió su segundo restaurante ‘wok’, en el edificio que hasta entonces ocupaba en Fuengirola el restaurante Cantora, propiedad de la tonadillera Isabel Pantoja. En 2006 llegó la tercera apertura en el centro comercial Vialia, con una nueva vuelta de tuerca a su invento, ‘Woking’, en el que ya no hay bufet libre, sino platos en autoservicio con precios variables.
El próximo, en el Puerto
En 2007, Zheng extendió su cadena al concurrido puerto deportivo de Benalmádena, donde abrió su cuarto ‘Wok Directo’. Su apertura más reciente se produjo en 2008, –«justo antes de empezar la crisis, el pasado año, que fue uno de los más duros de mi vida», confiesa– en la zona de Teatinos, junto a la Ciudad de la Justicia, con otro nuevo concepto, un ‘Wok Express’, «para la gente que no tiene tanto tiempo para comer y quiere algo más rápido pero muy sabroso también», afirma.
De cara al futuro, este empresario confía en que la crisis comience a remitir y se recuperen las ventas en sus cinco locales, que entre el pasado año y lo que va de éste, han caído en torno a un 25%. En el horizonte, Zheng tiene la vista puesta en el que será su sexto ‘Wok’ y séptimo restaurante contando con el Hong-Kong: un nuevo local que acaba de adquirir en la flamante zona comercial y de hostelería del Puerto de Málaga, que espera abrir en el año 2012.