La semana pasada abrió en Barcelona su nueva gira. Esta noche se presenta en Málaga y mañana sábado estará en Jerez, para partir luego hacia Madrid, Bilbao, Salamanca, Reus... Y así, al menos hasta el mes de mayo, sin parar, y con el cartel de 'No hay billetes' en la mayoría de los escenarios. José Luis Figuereo Franco, más conocido artisticamente como El Barrio, presenta en el Martín Carpena su disco 'Duermevela'. Un trabajo compuesto por 14 nuevos temas nacidos desde el insomnio y que van dedicados a todos los soñadores que siguen al 'Señor del tiempo'.
El concierto, que servirá para inaugurar el ciclo Málaga Auditórum Club, organizado por el Ayuntamiento de la capital, estará basado en sus canciones más recientes, aunque sin duda sonarán también los temas que le han llevado a disfrutar del reconocimiento de los melómanos, con su música cargada de raíces que se asientan en el flamenco pero que también beben de los ritmos más actuales. Y es que El Barrio es un intérprete de canciones, un compositor, un poeta y también un cantautor a la vieja usanza. El influjo del mar gaditano, la luz, el levante, el vino y la sierra han marcado su música, con la que se ha convertido en la pieza fundamental de una revolución emprendida por una generación de jóvenes que reivindican la tradición musical andaluza desde la libertad de creación y la ansiedad por aprender de otras culturas, es decir, desde la fusión de la vanguardia y la tradición.
En el origen de esta revolución esta la guitarra de Paco de Lucía. Y es que al igual que el de Algeciras, El Barrio también empezó como guitarra pero, como Camarón en las grandes ocasiones, no la soltó para cantar. Como compositor, ha conseguido que su público se identifique con cada una de sus canciones, cercanas al pueblo, a las vivencias urbanas y también rurales.
En su faceta interpretativa destaca su voz, que alberga un eco profundo y distinto, memoria de las grandes figuras del cante. Y como músico, sus composiciones tienen identidad andaluza-gaditana. Su música es del sur y ofrece las mejores influencias del flamenco y del cante andaluz. Y es que, tal y como recuerda su hoja de promoción, El Barrio es dueño de la herencia del compás de su barrio de Santa María. Maneja las claves, los tercios originales del cante, los domina en el espacio y en el tiempo, los sostiene a su antojo, los acorta a contratiempo y los pinta en el aire hasta hacer que los pies de audiencia se muevan solitos.
El amor es el eje y motor de su vida, el desamor como tortura y sentimiento trágico, la muerte, el destino, la música, la cultura y las tradiciones de su tierra.