
Imagen de las obras de la nueva terminal. / SALVADOR SALAS
La nueva terminal del aeropuerto de Málaga ya enfila la recta final de su puesta en marcha. Esta mañana han empezado las pruebas con figurantes para comprobar el funcionamiento de las instalaciones y rectificar posibles errores.
Casi 400 figurantes han probado hoy las instalaciones. En una primera prueba, 184 figurantes (con 368 maletas) han recreado la llegada de seis vuelos de llegada a Málaga procedentes de la UE, que no tenían que pasar por la aduana o por el control de pasaportes. En una segunda prueba, se ha repetido la recreación con otros seis vuelos ficticios, dos de ellos procedentes de países fuera del llamado espacio Schengen (acuerdo que facilita los controles fronterizos en la mayoría de los Estados miembros de la Unión y algunos terceros países). Esta segunda prueba es de un nivel de complejidad superior que la primera, ya que hace que los figurantes que hacen de pasajeros prueben también los controles de documentación de la nueva terminal.
Los seleccionados simulan el proceso completo que debe realizar el pasajero de un vuelo en una situación real, como la facturación de equipajes, el paso por los filtros de seguridad o el embarque y recogida de equipajes.
Durante las sesiones, cada figurante deberá cumplimentar un cuestionario con preguntas relacionadas con el desarrollo de la prueba.
Estos participantes recibirán una retribución por cada prueba y no podrán intervenir en más de dos sesiones pues se trata de contar con pasajeros que no estén familiarizados con las instalaciones con el fin de reflejar con la máxima fidelidad a la realidad el proceso aeroportuario completo, según AENA.
Las pruebas de hoy son sólo las primeras de una serie de test que se harán durante las próximas semanas para afinar el funcionamiento de la terminal.
Tres mil figurantes se encargarán durante tres meses de poner a prueba hasta su perfecto funcionamiento todos los sistemas operativos de unas instalaciones que duplicarán la capacidad actual y podrán atender hasta 30 millones de pasajeros al año. Se espera que pueda estar operativa antes de Semana Santa.
Con una superficie aproximada de 250.000 metros cuadrados y un dique de unos 241 metros de largo, la T3 dispondrá de 86 mostradores de facturación, un moderno sistema automatizado para el tratamiento de equipajes (SATE) y veinte puertas de embarque, doce en conexión directa con las aeronaves y ocho en remoto.
Una vez que entre en servicio, el aeropuerto de Málaga podrá atender a 9.000 pasajeros a la hora, el doble que la media actual.