La genética se ha convertido en una herramienta válida para predecir que se va a sufrir algunos tipos de cánceres. Los estudios genéticos abren un amplio abanico de posibilidades no sólo para saber qué se está en riesgo de padecer un tumor, sino también para, en el caso de tener ya la enfermedad, aplicar el tratamiento más adecuado. Ese avance médico centró la conferencia que pronunció ayer el director de oncología y radioterapia de la Clínica Universitaria de Navarra, Jesús García-Foncillas, quien dijo que la detección precoz es prioritaria en la lucha contra los padecimientos oncológicos.
Este experto participó en el foro 'Cáncer y sociedad', organizado por la citada clínica con la colaboración de Unicaja y Diario SUR, y que fue presentado y moderado por el periodista Ángel Escalera. La ponencia de García-Foncillas se tituló 'La genética como herramienta de predicción de enfermedades y respuestas a tratamientos'. También intervino José Cid Ales, un paciente malagueño que ha superado un cáncer de colon que se le detectó hace cinco años tras someterse a un chequeo médico. Cid, de 69 años y residente en Vélez-Málaga, fue operado en la Clínica Universitaria de Navarra y, tras recibir varias sesiones de quimioterapia, ha logrado vencer el tumor.
El doctor García-Foncillas, incidió en que la genética permite predecir algunos tipos de cánceres como los de colon, ovario, mama, melanoma o páncreas, lo que supone un avance importante para hacer frente a esos padecimientos. En ese sentido, dijo que los estudios genéticos están indicados especialmente para personas con antecedentes de cáncer en su familia. A través de una muestra de ADN, que se obtiene de la sangre, la saliva o la piel, hay centros especializados que determinan el grado de riesgo que tiene una persona de padecer algunos de los tumores citados anteriormente.
Aparte de poder predecir que se va sufrir un cáncer, la genética es también clave para que los médicos elijan el tratamiento que le resulta más eficaz a cada paciente. De esa forma, se logran una serie de beneficios. Por un lado, se amplían las posibilidades de curación del enfermo; por otro, se evitan efectos secundarios y adversos, y, finalmente, se consigue un uso racional de los recursos.
García-Foncillas aconsejó acudir el médico en cuanto se tengan síntomas sospechosos. «Es mejor pasarse por exceso que no por defecto, porque la detección precoz de un tumor es clave para atajarlo a tiempo», recalcó.