El sector de cruceros y Málaga consolidarán este año una relación que despegó con fuerza el pasado ejercicio y que se ha mantenido a flote de la crisis con un aumento de turistas de casi un 40%. Se trata del único segmento que aporta un balance con signos positivos en todos sus indicadores, algunos de ellos, como el de pasajeros que embarcaron y desembarcaron en la capital, registran incrementos que rozan el 300%.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Enrique Linde, presentó ayer el balance de la actividad y destacó que los datos han superado las previsiones realizadas a comienzos del ejercicio. Los cruceros han movido en la ciudad un total de 488.108 cruceristas en 302 barcos que han hecho escala o han tenido como puerto base el de la capital de la Costa del Sol.
Con este crecimiento del 38,32% de pasajeros de cruceros el recinto portuario de Málaga se consolidó como el segundo recinto de la Península más importante en el sector de cruceros, tras el de Barcelona. Pero como el sector no ha tocado techo, los datos apuntan a que en un plazo aproximado de tres años el millón de pasajeros, le situará entre los diez del Mediterráneo con mayor volumen de cruceristas.
Linde explicó que para este ejercicio se prevé un nuevo aumento de viajeros de casi un 30%, que posibilitará que por primera vez se supere el medio millón de turistas de viajes por alta mar. Concretamente, se estima que llegarán 630.000 cruceristas en 322 barcos, una veintena más que el pasado año.
Puerto base
La apuesta de las principales compañías para programar cruceros con salida y llegada a la ciudad ha provocado un cambio notable en el perfil del crucerista. Ya el 21% de estos viajeros inician o finalizan su viaje en la ciudad, lo que ha supuesto un crecimiento del 287%. En términos absolutos supone que en 2008 sólo 27.000 viajeros embarcaban o desembarcaban en la ciudad y el ejercicio pasado este colectivo aumentó hasta los 106.424. El dato es importante porque estos viajeros dejan de ser considerados unos turistas fugaces con las horas contadas en el destino para convertirse en un visitante que se aloja en la ciudad al menos una noche antes o después de su viaje en crucero. «Las compañías de crucero han apostado fuertemente por el puerto de Málaga como destino, posicionando sus buques mediante dos vías diferentes: bien estableciendo un itinerario con origen y destino en la instalación portuaria, o bien realizando embarques y desembarques parciales, brindando la oportunidad a sus pasajeros de comenzar y finalizar su viaje en Málaga o en otro puerto», aseguró Linde.
Este ejercicio se presenta como el de la consolidación de Málaga como puerto base de grandes navieras. De tal forma que más de un tercio de los cruceristas que llegarán a la ciudad lo harán en buques que inician o terminan su viaje en la misma. Este colectivo tendrá un fuerte peso del que se beneficiará el resto de segmentos turísticos de la capital. Más de 234.000 cruceristas se alojarán en la ciudad y contarán con más tiempos de estancia al ser viajeros de buques con base en la ciudad.
«Esta actividad es la más rentable para Málaga porque repercute en otros sectores, como el de alojamiento, ya que los viajeros suelen tener que pernoctar en la capital malagueña», destacó el presidente de la Autoridad Portuaria.
Y es que también se prevé un aumento de las grandes navieras que han elegido Málaga como origen o destino de sus itinerarios, como es el caso de Royal Caribbean o Iberocruceros.