Los bomberos de Málaga que salieron hacia Haití en una expedición de Bomberos sin Fronteras, junto a otros cinco compañeros de otros puntos de España, ya están en Haití planificando los trabajos. Llegaron ayer a las siete de la tarde (hora local, 00.00 horas en España) a la República Dominicana, donde les esperaban bomberos de este país con los que partieron hacia Haití, sobre las cinco de la mañana hora local. Allí se encuentran ahora en una zona por determinar, bien planificando los trabajos o ya sobre el terreno. Lorenzo Álvarez, vicepresidente de Bomberos sin Fronteras, explica que no tiene de momento datos de la zona exacta, pero sí sabe que el viaje se ha realizado bien y tras trasladar el equipo ya están en territorio haitiano, previsiblemente en Puerto Príncipe. En este país están siendo acompañados por los bomberos domincanos, así como por un general por motivos de seguridad.
Pasadas las dos de la tarde (hora española), Lorenzo Álvarez, vicepresidente de la organización, mantuvo contacto con el grupo desplazado, que le manifestó que habían partido de la localidad de Jimaní, ciudad fronteria donde se encuentra uno de los Centro de Operaciones de Ayuda, en dirección a Puerto Príncipe. donde se espera que lleguen en unas horas.
El jefe de la expedición es Miguel Rey (51 años), cabo del Real Cuerpo de Bomberos de Malaga y presidente de esta organización no gubernamental, con muchas misiones a sus espaldas. Rey ha participado en misiones humanitarias en los terremotos de Turquía, Marruecos, Sumatra y Argelia. En este último lugar, en 2003, logró rescatar junto a su equipo a Lissa, una niña de tres años que permanecía supultada bajo una montaña de escombros.
En esta ocasión, le acompañan Jesús Alba y Francisco Javier Ortega, dos bomberos que rondan la treintena y que trabajan en la unidad canina de Málaga; ambos viajan con sus respectivos perros de búsqueda. Para Jesús es su primera misión. El cuarto miembro del grupo que parte de Málaga es Hipólito Lucena (35 años), un enfermero que también es miembro de Bomberos Sin Fronteras.