El hermano de la Micaela G. O., fallecida ayer jueves en la localidad malagueña de Cártama en el derrumbe de una casa tras una explosión de gas butano, se encuentra estable y ha pasado a planta, aunque continúa pendiente de evolución, según informaron hoy fuentes del hospital Carlos Haya de Málaga, donde está ingresado.
El hombre, que tuvo que ser rescatado de los escombros del derrumbe por los efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos (CPB) Málaga, presenta traumatismos en ambas extremidades y quemaduras de diversa consideración, por lo que fue trasladado a dicho centro hospitalario en UVI móvil del 061.
El suceso tuvo lugar sobre las 9.30 horas en la Calle del Viento del municipio, cuando la llamada de un particular alertó al Servicio de Emergencias 112 de Andalucía. La explosión se había escuchado en todo el municipio. "Fue como un bombazo", comentaron algunos de los vecinos de las casas más cercanas. Otros en zonas bastante más alejadas tambié oyeron un estruendo que en un principio no pudieron identificar.
En el interior de la vivienda se encontraban, además del hermano de la fallecida, los dos hijos de la mujer, de entre 8 y 10 años, que fueron rescatados con heridas leves. La mujer vivía en la casa junto a su hermano, sus dos hijos y su marido, que es policía local en la capital y participó en las labores de rescate junto a sus compañeros, también vestido de uniforme.
Desde primeras horas de la mañana un importante número de vecinos se daba cita en la zona aledaña al suceso, conocedores de la noticia. Sus caras reflejaban el dolor por la pérdida de una vecina de una familia muy conocida en el pueblo. Los dos niños presentaban heridas leves y no requieron traslado a un centro hospitalario, mientras que el hermano de la víctima tenía traumatismos en ambas extremidades y quemaduras de diversa consideración, por lo que fue conducido al hospital Carlos Haya de la capital.
La explosión se dejó sentir en gran parte de la localidad y efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos apuntalaron varias viviendas colindantes y una nave que resultó afectada. Las tareas de desescombro y liberación del cadáver se prolongaron hasta pasadas las 13.30 horas, momento en el que efectivos de los cuerpos de seguridad local hacían que un vehículo funerario entrara en un inmueble aledaño para evitar las miradas de curiosos.
Hasta la zona del suceso se desplazaron una veintena de bomberos del Consorcio Provincial, además de la Policía Local, Guardia Civil, Cruz Roja, Protección Civil y servicios sanitarios. Cártama no olvidará esta trágica jornada a la que sigue la del día de hoy, de luto, decretado por el Ayuntamiento del municipio. Las banderas de la Casa Consistorial ondean a media asta y se han suspendido todos los actos oficiales previstos.
A las cuatro de esta tarde se celebró el funeral por la muerte de Micaela G. O..