Los vecinos de Las Chapas por fin podrán respirar tranquilos, en el sentido literal. Los malos olores que desprende la estación depuradora de aguas residuales de La Víbora tienen desde hace años atrincheradas a decenas de personas en sus casas, sin tregua alguna para poder abrir la ventana ante el miedo a que el hedor campe a sus anchas. Un incómodo vecino que tiene los días contados. José Bernal, consejero delegado de la empresa pública Acosol, dependiente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental y encargada del abastecimiento de agua y saneamiento en la comarca, puso ayer fecha al principio del fin de los problemas de la planta: 2010.
Pese a que el proyecto llevaba más de dos años sobre la mesa, el elevado coste de la obras de mejoras de la depuradora, unos 15,7 millones de euros, lo había mantenido hasta ahora en punto muerto. Tras meses de negociaciones con la Junta y con el Ministerio de Medio Ambiente para que sufragaran parte o toda la actuación, finalmente Acosol ha decidido dar un paso al frente y financiar la obra con recursos propios, a la espera de que durante los trabajos puedan llegar ayudas de otras administraciones. «En 2007 se inició la elaboración del proyecto y creemos que ya hemos llegado a una fecha límite para darle una solución», defendió.
Por si hubiera dudas, el consejero delegado de Acosol señaló que la empresa pública tiene capacidad económica suficiente para afrontar este desembolso, que en un 40 por ciento se destinará a la desodorización. Otro 40 por ciento se invertirá en las mejoras en la línea de fangos, un diez por ciento al pretratamiento de la línea de agua y un cuatro por ciento a la rehabilitación de la obra civil existentes. El seis por ciento restante será para otras intervenciones menores.
«Sería importante que otras administraciones participaran en la cofinanciación porque nos permitiría otra serie de mejoras en la Costa del Sol en saneamiento, pero esta obra había que acometerla con urgencia», señaló Miguel López, gerente de Acosol. Las conversaciones, apuntan, van por buen camino, aunque prefieren no esperar más y solventar un problema histórico. «La planta se hizo en 1992 con técnicas de esa época que han quedado superadas con el paso del tiempo», señaló.
Red de saneamiento
Está previsto que en la primera semana de enero se apruebe en consejo de administración el presupuesto en el que se recoge este desembolso millonario, así como otra inversión de 23,2 millones de euros para poner en marcha reformas en el saneamiento durante los próximos cuatro años. Si no surgen inconvenientes, la adjudicación definitiva de las obras podría llegar en verano. «Vamos a acelerar los mecanismos todo lo posible», dijo.
Por delante, cuando se conozca el nombre de la constructora, quedarán 18 meses de obras para poner al día la depuradora, que trata 81.215 metros cúbicos al día de aguas residuales y que deja la puerta abierta a una futura ampliación hasta alcanzar los 105.000 metros cúbicos al día. «A Marbella y a los habitantes de la zona este les ha tocado hoy la lotería», añadió el consejero delegado de la empresa pública Acosol.