Por unas horas, la capital política de Andalucía fue ayer Málaga. Y no era para menos. En la ciudad coincidieron el presidente de la Xunta de Galicia, el popular Alberto Núñez Feijóo, acompañado del líder de este partido en nuestra región, Javier Arenas, para participar en un desayuno de trabajo; el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, junto a la mitad de sus consejeros (estaban los de Gobernación; Economía y Hacienda; Innovación, Ciencia y Empresa; Empleo, Turismo; Cultura y Obras Públicas y Transportes); los líderes de la patronal autonómica, Santiago Herrero, y los sindicatos mayoritarios Manuel Pastrana (UGT) y Francisco Carbonero (CC OO) acudieron a presentar el séptimo acuerdo de concertación social; y el PSOE andaluz celebró en Málaga por primera vez una reunión de su ejecutiva regional como gesto de respaldo a la cúpula del partido a nivel provincial dirigida por Miguel Ángel Heredia y aprobó el documento 'Por el futuro de Málaga', la hoja de ruta de colaboración y alianza entre las dos direcciones.
Y todo ello el día después de que la comisión de seguimiento del pacto antitransfuguismo declarase al alcalde de Ronda, Antonio Marín Lara, como tránsfuga por pasarse del PA al PSOE. Un asunto sobre el que el jefe del Ejecutivo andaluz evitó pronunciarse ya que, una vez más, en su visita a Málaga no admitió preguntas de la prensa y se limitó a su discurso oficial sobre el acuerdo de concertación social.
Sin embargo, las reacciones a lo sucedido en el caso de Ronda continuaron en cascada. El secretario de Organización de los socialistas andaluces, Rafael Velasco, fue tajante, al mostrar el apoyo «absoluto» a Antonio Marín Lara, quien ya anunció que piensa llegar con el caso hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Velasco afirmó que respetan la decisión pero no la comparten al entender que no hay argumentos suficientes para que el regidor sea considerado tránsfuga.
Desde la otra orilla ideológica, Javier Arenas, calificó de «tomadura de pelo» y «vergüenza» el caso de transfuguismo en la Ciudad del Tajo y reclamó a los socialistas a que tomen medidas urgentes porque si no estarán incumpliendo el pacto.
De igual forma, instó a Manuel Chaves, ministro de Política Territorial y secretario general del PSOE andaluz, a que deje la presidencia de la comisión de seguimiento del pacto antitransfuguismo. «Chaves es quien tiene que velar para que no se produzcan conductas tránsfugas, ha sido el que las ha protagonizado y apoyado en Andalucía con todas sus consecuencias», aseveró el presidente del PP andaluz. Preguntado si expulsará a los ediles de su partido también acusados de transfuguismo en Alcaucín -donde ayudaron al PA y a una tránsfuga del PSOE a que los andalucistas alcanzaran la Alcaldía-, se limitó a decir: «Nosotros siempre hemos cumplido con el pacto».
IU pide la expulsión
Desde IU, su coordinador provincial, José Antonio Castro, anunció que van a proponer la salida de su formación de la mesa antitransfuguismo por considerarla «un engaño» a la ciudadanía ya que los grandes partidos no aplican lo que en ella se acuerda. Castro instó al PSOE a que expulse a los tránsfugas de Ronda de sus filas y que no concurran bajo sus siglas a las próximas elecciones municipales.
Este asunto copó las declaraciones públicas en el día en que hubo un nuevo gesto de apoyo a quien actualmente tiene más posibilidades de encabezar la lista socialista en la capital en las municipales de 2011, el ex rector José María Martín Delgado. Y es que éste ocupó un puesto preeminente junto a José Antonio Griñán en el almuerzo que el jefe del Gobierno andaluz mantuvo con una veintena de jóvenes empresarios y emprendedores de la provincia para conocer sus inquietudes y reivindicaciones. A Griñán tampoco se le pudo preguntar sobre las posibilidades de que Martín Delgado sea el cabeza de cartel, aunque en esta ocasión habló más con el gesto que con la voz.
Y todo ello como aperitivo del macroacto que el PP ha organizado para hoy en el Palacio de Ferias y Congresos de la capital con un almuerzo-mitin de su líder nacional, Mariano Rajoy, en apoyo del presidente de los populares malagueños, Elías Bendodo, y al que asistirán unas 1.500 personas.