Oficialmente las negociaciones continúan abiertas, pero la realidad es que la posibilidad de alcanzar un acuerdo se antoja más complicada que nunca desde que se inició el conflicto. De hecho, el Ayuntamiento de Marbella se prepara ya para afrontar la huelga de recogida de basura que, aunque convocada para mañana y pasado, afectará a todo el puente.
El equipo de Gobierno aseguró ayer que mantendrá las conversaciones necesarias para evitar la medida de protesta, pero no se plantea ceder a las demandas de los sindicatos convocantes -STAL, CGT y SAT- que impliquen cualquier tipo de incremento económico. A juicio del coordinador general de Personal y Hacienda, Carlos Rubio, sería una irresponsabilidad por parte del Ejecutivo local debido la precaria situación de las arcas municipales y dado que las nóminas de los empleados del Consistorio las abonan, mediante vía tributaria, todos los ciudadanos.
«No existen razones objetivas para la huelga», aseguró Rubio, que destacó que el nuevo reglamento interno para los trabajadores de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) incorpora ya importantes mejoras en las condiciones y que los sindicatos convocantes no denuncian despidos ni reducciones retributivas o de ventajas socio-laborales. «No están reclamando nada, simplemente quieren mejoras de tipo fundamentalmente económico», afirmó el coordinador de Personal, que censuró además el daño para la imagen, el comercio y los vecinos de la ciudad que acarreará el desarrollo de la medida de protesta.
El comité de huelga, por su parte, no ha variado tampoco un ápice su postura en este conflicto. Los sindicatos consideran que sus reivindicaciones son justas y que los trabajadores de RSU merecen las mismas condiciones laborales que se contemplan en el convenio colectivo y de las que gozan el resto de empleados municipales. «El PP quiere que vayamos a la huelga», aseveran desde el sindicato STAL.
Así las cosas, y aunque la última parada antes de la huelga pasa hoy por el SERCLA, no es de extrañar que el Ayuntamiento haya programado las medidas que pondrá en marcha para minimizar el impacto de la protesta. Los servicios están garantizados en centros sanitarios, mercados y colegios, según explicó ayer el concejal de Limpieza, Antonio Espada, que anunció una reorganización de las zonas sobre las que se actuará durante los días de huelga para cubrir «al máximo posible» los distintos núcleos de población.
Los cascos antiguos de Marbella y San Pedro Alcántara, así como Puerto Banús, serán las áreas que menos sufrirán las consecuencias de la huelga. El equipo de Gobierno ha decidido que los operarios de recogida de basura estipulados por los servicios mínimos actuarán los dos días de parada en estas zonas, dado que son las más concurridas y visitadas. El resto del término municipal ha sido dividido en dos grupos, cada uno de los cuales se cubrirá sólo uno de los días.
El servicio se verá reforzado de manera eventual entre el domingo y el martes con cerca de una treintena de personas. Los sindicatos anunciaron ayer que denunciarán ante la Inspección de Trabajo la contratación de este personal al no estar cualificado para prestar el servicio.