Hace ya más de cuatro décadas que de las noches en las calles malagueñas desapareció un personaje muy singular: el sereno. Una figura que está en el imaginario colectivo de gran parte de la ciudadanía, por un lado, porque lo vivieron en su niñez, y por otra, al conocerlo gracias al cine y a la tradición oral. Ahora, el grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Málaga quiere recuperar este símbolo, adaptado a la realidad del siglo XXI, y así lo defenderán mañana en el pleno con una moción.
El portavoz del PSOE en el Consistorio, Rafael Fuentes, y el concejal proponente de la iniciativa, Rafael Granados, explicaron que estos nuevos serenos serían colaboradores de las fuerzas de seguridad y unos informadores nocturnos, ya que portarían listados de teléfonos con los servicios de emergencia y sanitarios, los horarios de los distintos medios de transporte, los comercios o las farmacias de guardias para atender las demandas de los vecinos y visitantes.
En este sentido, los ediles defendieron que con esta iniciativa se podrían crear puestos de trabajo. «Permitirá fomentar la creación de nuevos yacimientos de empleo», apuntó Granados. Mientras que Fuentes incidió que además de al empleo con esta figura se daría respuesta a otro de los principales problemas de los malagueños: la inseguridad.
Los socialistas esbozaron que en una primera fase de la aplicación de esta iniciativa se podría formar a una quincena de personas, que podrían reclutarse entre aquellos colectivos con mayores dificultades para la inserción laboral. Además, su horario podría ser de las 23 horas de la noche a las 7 de la madrugada.
Distritos pilotos
Los serenos recibirían formación y cualificación en materias de seguridad o actuación en situaciones de emergencia, así como un móvil con el que estarían en permanente contacto con los agentes de la Policía Local y Nacional. En su propuesta, el PSOE plantea que las primeras experiencias pilotos se hagan en los distritos Centro y Carretera de Cádiz.
Esta moción, según sostuvo Granados, está abierta a las aportaciones que puedan hacer el resto de grupos con representación en la Casona del Parque y deberá contar con la colaboración de otras administraciones y de colectivos sociales de la capital.
Ciudades que ya lo tienen
«Se recuperaría una figura entrañable, próxima, atenta, amable y tradicional», subrayó Granados, quien apostilló que la funcionalidad de estos serenos también podrían abarcar la elaboración de informes sobre la luminosidad en sus zonas de actuación, la limpieza o la conservación del mobiliario urbano que servirían como base para que las áreas responsables puedan actuar y mejorarlas.
Este servicio ya está operativo en otras ciudades españolas como Murcia, Gijón, Gandía (Alicante) y Mérida (Badajoz) con resultados «muy positivos». Granados recordó que en el caso de la capital pimentonera en los primeros nueve meses del año los serenos han realizado 296.000 actuaciones.
De hacerse realidad esta propuesta socialista, quizás, en un tiempo no muy lejano, volverá a oírse en las calles de los barrios de la ciudad aquel grito que le dio nombre a esta figura: «¡Las 12 y sereno!».