Buscar en Marruecos a alguien que sepa definir a un 'pagafantas' puede ser como buscar una aguja en pajar. Eso no quiere decir que no los haya, que los habrá. A buen seguro, más de uno se verá identificado cuando vea la película del mismo título que Borja Cobeaga estrenaba en el pasado Festival de Málaga-Cine Español. Aún no ha llegado al país alauita. Como tantas otras de la industria nacional, como '7 minutos', 'Dieta mediterránea' o 'Un novio para Yasmina' -todas ellas estrenadas en Málaga- o 'Los girasoles ciegos', 'Los abrazos rotos', 'El truco del manco' y 'Los crímenes de Oxford'.
Todas se podrán ver en el III Festival de Tánger, que se celebrará entre el 4 y el 7 de diciembre en la ciudad vecina, y que este año otorgará dos Premios Hércules: uno al cineasta catalán Bigas Luna y otro al productor marroquí Jamal Souissi. Además, esta edición se abre a nuevas disciplinas. A través de 'Tánger Crea', se llevará a cabo un taller de hip hop, otro de documental, otro de Internet y uno más dedicado a la cocina, en el que se unirán el chef del restaurante malagueño El café de París José Carlos García, y el chef Moha, de Marrakech.
Se trata de una de las iniciativas enmarcadas en el marco del apoyo a la candidatura presentada ante la Unesco para conseguir el título de patrimonio inmaterial de la humanidad para la dieta mediterránea. En esta línea, se celebrará también una mesa redonda en la que diversos especialistas en el sector ofrecerán sus diferentes puntos de vista.
Al fin y al cabo, la idea es abrirse «a otras disciplinas para alimentar la creatividad», advertía ayer el director del Instituto Cervantes en Tánger, José Manuel Toledo, durante la presentación de esta nueva cita, a la que también asistió el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre.
Según el convenio firmado el pasado mes de octubre con la sociedad municipal Festival de Cine de Málaga e Iniciativas audiovisuales S. A., el Instituto Cervantes toma este año las riendas del certamen. A partir de ahora, se encargará de la organización y responsabilidad del ciclo, al que el Festival de Málaga aportará 100.000 de los 300.000 euros que componen el presupuesto global.
Sin margen de tiempo
Precisamente, Toledo atribuía a la premura del acuerdo ciertos detalles, como la falta de alguna película de estreno -«no había margen», aseguró-. Aunque incidió en que todas las películas que se proyectarán durante esta tercera edición son «un estreno en el país». Según dijo, este es un «año de transición», pero «con vistas al futuro» se empezará a trabajar para volver a presentar largometrajes de estreno.
De momento, «el Festival de Málaga seguirá siendo la referencia y de él nos seguiremos nutriendo», aclaró Toledo. A pesar de que el certamen malagueño tendrá cada vez «menos peso» en el ciclo marroquí, como anunciaba ayer Francisco de la Torre, que, no obstante, añadió que el Ayuntamiento continuará en su línea de fortalecer la actividad cultural y la cooperación al desarrollo.