«Tenía muchas ganas de ponerme la vacuna porque con todo lo que sale en la televisión estaba bastante asustada», señaló Josefa López. Ayer acudió a su centro de salud en la Trinidad para ponerse la inyección contra el H1N1. Fue de las primeras en ponerse la vacuna. «Duele un poco, pero se aguanta porque sabes que es por tu bien», indicó. Hace más de tres semanas, ya se puso la de la gripe estacional. Pertenece a un grupo de riesgo porque a sus 67 años esta jubilada padece diabetes. Y apenas tuvo que esperar para que le diesen la cita. «Vine esta misma mañana pensando que me la darían para dentro de unos días y me la han puesto para la misma tarde», afirmó.
Coordinación
Francisco Ruiz también consiguió su cita muy pronto. «Creía que habría más aglomeración, pero la verdad es que lo han coordinado todo muy bien; ya sabes la hora a la que tienes tu cita y no tienes que venirte para perder mucho el tiempo», afirma. Sin embargo, conforme iban llamando a los usuarios, empezaba a llegar más gente y en la sala de espera ya no quedaban sillas libres. «Tardan bastante, pero supongo que es porque todavía no está todo rodado», afirmó José Uribe, que padece hipertensión. «Creo que deberían ponerle la vacuna a todo el mundo, o al menos a los mayores porque la gente está muy asustada y está falleciendo gente que no tenía enfermedades anteriormente», continuó.
En la sala de espera, Ana Isabel Mayorga aguarda su turno. Trabaja en un psiquiátrico y forma parte del grupo de personal sanitario que también debe vacunarse. «A diario trabajamos con muchas personas y tenemos que protegernos y protegerlos a ellos también, más aún ahora que llega el frío y cuando el virus se hace más fuerte», indica.
Curiosamente, ninguna de las personas consultadas han conocido a alguien que haya pasado la gripe A, pero tienen muy claro el proceso de prevención que deben seguir. «Hay que intentar tener más higiene lavándote las manos a menudo y poniendo la mano en la boca al toser y estornudar», indica Josefa López. Aunque no siempre es fácil negar los dos besos del saludo, según confiesa.
Dentro de la consulta, las enfermeras empezaban a familiarizarse con las particularidades de la vacuna de la gripe A. «Poner la vacuna es igual que cualquier otra inyección, pero el protocolo cambia, tenemos que comprobar que están dentro de los grupos establecidos y muchos vienen pensando que les corresponde por alguna patología y resulta que al final no se la pueden poner porque no está incluida», explica una de las enfermeras. Un proceso al que profesionales y pacientes se irán acostumbrando en los próximos días.