Mitad de noviembre y aún persisten las temperaturas atípicamente altas, y ello se manifiesta de lleno en las necesidades energéticas de los hogares. El mes pasado se cerró con los termómetros dos grados por encima de lo normal, y la primera semana de este, aunque un poco más fría gracias a la entrada de vientos del interior, no parece querer despedir el otoño primaveral en que buena parte de la provincia está inmersa.
Así las cosas, a muy pocos se les ocurre poner la calefacción, pero tampoco el aire acondicionado y ello se alía con la mayor conciencia ciudadana sobre el uso de las luces y los electrodomésticos y con la caída de la actividad económica fruto de la crisis. El resultado: Málaga consume ahora un 15% menos de electricidad que en las mismas fechas del año anterior, según los datos facilitados por Sevillana-Endesa.
Entre los días 5 y 8 de este mes se han producido registros de entre 962 y 840 megavatios de demanda máxima. En las mismas fechas del año anterior se consumían entre 1.119 y 1.009 megavatios. Aunque el director de la compañía en Málaga, Alfredo Rodríguez, reconoce que las estaciones de primavera y otoño son las de menor consumo, en este caso es que incluso se ha rebajado la demanda del periodo comprendido entre abril y mayo, que se situó entre 952 y 1.029 megavatios.
Factores
El director de la compañía en la provincia, Alfredo Rodríguez, reconoce que el factor clave para explicar el uso de la electricidad es la temperatura: «En cuanto vengan días fríos empezarán a encender aparatos de calefacción. Todavía hace calor», apunta. A tenor de los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la bajada de los termómetros en la capital y la Costa todavía se hará de rogar, al menos, una semana más.
Hasta el domingo se prevé que las máximas puedan alcanzar los 24 grados y las mínimas nocturnas llegarán a los 16. Durante esta semana, sólo las rachas de viento del interior han permitido que el otoño se parezca climáticamente a lo que se supone que debería ser.
El responsable de Endesa afirma que la mayor conciencia ecológica de los hogares y empresas está permitiendo un importante ahorro de energía. Este factor se alía con el hecho de que España ha superado por primera vez el 50% de producción renovable, gracias al empuje de la generación eólica: «La base de la generación es nuclear y el resto se cubre con renovables y con algún ciclo combinado de gas».
En este contexto, y gracias a las inversiones del plan Alborada, el sistema eléctrico de la provincia trabaja con mucha holgura, lo que se traduce en un menor riesgo de apagones. «Las redes funcionan al 25 por ciento de su capacidad. Estamos en un nivel de calidad del servicio récord, con una importante mejora con respecto a la media. No hay apagones, salvo casos muy puntuales que afectan a muy pocos clientes», añade.
Mayor conciencia
Aún hay otra clave. La mejora de la conciencia medioambiental por parte de los ciudadanos y la buena climatología se traduce en una importante reducción del coste de la factura en los hogares. Todo apunta a que este año nadie encenderá la estufa hasta que no sea estrictamente necesario.