Recordar la vida y el carácter de un ser querido siempre es emocionante pero el homenaje cobra más fuerza aún cuando se trata del cirujano Norman Bethune, un facultativo que durante la Guerra Civil española dedicó parte de su vida a ayudar a quienes más lo necesitaban sin pedir nada a cambio. El canadiense, que ayudó a centenares de personas durante su huida a través de la carretera que conecta Málaga con Almería, fue protagonista el jueves de un grato acto de reconocimiento que tuvo lugar, simultáneamente, en Benalmádena, China y Canadá, lugares donde residió a lo largo de su intensa trayectoria profesional y vital.
La fecha elegida representa el setenta aniversario de la muerte del doctor y el acto contó con la presencia de numerosos alumnos del colegio La Paloma, quienes se encargaron de inaugurar la exposición Rostros de la Humanidad, que recuerda a Bethune. Además, se izaron un total de 26 banderolas con su retrato que, durante toda la jornada del jueves, ondearon en la Gran Muralla China y frente a los Grandes Lagos de Canadá, tareas realizadas también por alumnos de los centros Gravenshurst y Marie-Clarac de Montreal junto al de Tang Xian de Hebei en el estado nipón.
El acto, celebrado en el parque de La Paloma, estuvo presidido por el embajador de China, Bangzao Zhu y la consejera de la Embajada de Canadá, Isabelle Savard, que junto al alcalde de Benalmádena, Enrique Moya y la concejala de Solidaridad, Remedios Herrero rindieron un homenaje basado en la igualdad entre naciones pese a las diferencias culturales.
Así, Moya destacó en su discurso que «los niños han mostrado con sus dotes plásticas, además de la figura de Norman Bethune, la idea de que están convencidos de que no existen fronteras entre los pueblos». En su discurso, destacó que «loa niños nacen sin perjuicios de ningún tipo, son seres que aceptan a sus semejantes si no reciben ningún mal por parte de ellos. En la primera infancia todos tratamos a los demás de igual a igual. No hay color de piel, no hay idioma, sólo hay juegos en común y los conflictos, si surgen, nacen por otros motivos», añadió el primer edil. Por ello, y aprovechando una actitud que durante su vida demostró constantemente Bethune, abogó por una educación en valores que persiga la paz entre naciones y culturas.