El menor de 17 años que permanecía en coma en el hospital tras sufrir una puñalada en una reyerta falleció ayer a causa de las graves lesiones internas que le provocó la herida, según confirmaron fuentes sanitarias.
El adolescente sobrevivió nueve días a la agresión. Ingresó pasadas las 13.00 horas del 31 de octubre en urgencias de Carlos Haya con una herida de arma blanca en la parte posterior del muslo derecho y contusiones. Su estado era crítico. La cuchillada le dañó una arteria y le hizo perder mucha sangre mientras llegaban las asistencias sanitarias.
Ese mismo día entró en coma y siguió empeorando. Ayer, poco después de mediodía, pereció. Su cadáver ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal (IML) de Málaga, donde hoy se le realizará la autopsia para establecer la causa exacta de la muerte. Junto a él ingresó en el hospital otro joven de 20 años que también presentaba heridas de arma blanca sufridas en la misma pelea. Aunque su estado era grave, los médicos lograron estabilizarlo y al día siguiente pasó a planta. Aún sigue hospitalizado.
Los dos jóvenes acabaron en el hospital por un enfrentamiento que se produjo a mediodía en un descampado junto al camino de Los Almendrales -que une Fuente Olletas y El Limonar- en una zona conocida como El Pueblecito, en la capital. El Grupo de Homicidios de la Policía Nacional trabaja ahora en la reconstrucción del caso, ya que los jóvenes supuestamente implicados y los testigos ofrecen versiones contradictorias sobre lo que sucedió aquella mañana.
La primera intervención en el suceso fue llevada a cabo por la Policía Local. La sala del 092 recibió una llamada a las 13.05 horas en la que se alertaba de una pelea con navajas. Al lugar se desplazaron dos patrullas. Los agentes hallaron a dos jóvenes que yacían en el suelo y que sangraban abundantemente.
Los policías encontraron a un grupo de chavales, amigos del joven de 20 años, que ofrecieron su versión de lo ocurrido. Declararon que el menor fallecido se presentó allí en busca del otro joven y, tras un forcejeo, supuestamente lo apuñaló. Luego, según manifestaron, el adolescente se autolesionó.
Investigación
Sin embargo, también localizaron a dos testigos que aseguraron haber visto algo muy distinto. Ambos afirmaron que observaron cómo un grupo de chavales apedreaba y golpeaba a un chico que yacía en el suelo, cuya descripción física corresponde a la del menor.
Los agentes de Homicidios que se hicieron cargo de la investigación detuvieron a diez jóvenes, cinco de ellos menores, por su presunta implicación en estos hechos. Todos ellos fueron interrogados en la Comisaría Provincial y, tras prestar declaración, fueron puestos en libertad a la espera de ser citados por el juez que instruya el caso.