Fletcher Falvey tiene sólo tres años, pero su vida pende de un hilo. El pasado mes de agosto le fue diagnosticado un agresivo y maligno tumor cerebral, llamado anaplastia ependymoma, del que fue intervenido de urgencia en Málaga. Este pequeño de nacionalidad británica reside con sus padres en Torrox, donde Noel y Andrea, sus progenitores, se instalaron hace cinco años. Confiesan estar pasando «los peores momentos de su vida», porque Fletcher necesita otro tratamiento especializado, para erradicar por completo las células tumorales dañinas, que sólo se presta en EE UU.
Sin tiempo que perder, y a pesar de que el coste del tratamiento es totalmente inasumible para ellos -ronda los 150.000 euros-, hace ya unos días que cogieron un avión y se encuentran en Indiana, con los preparativos para iniciar las sesiones de una terapia llamada del protón. Mientras, un grupo de una veintena de amigos y familiares se están movilizando al máximo para recaudar el dinero que Noel y Andrea necesitan para pagar la atención médica.
Para ello, han creado una plataforma vecinal, con la ayuda del Consistorio torroxeño, y están organizando un amplio programa de actividades para recaudar los fondos cuanto antes. «No podemos perder el tiempo. Es una lucha contrarreloj, porque en EE UU toda la sanidad y los tratamientos son privados, por lo que hay que pagarlos del bolsillo de cada uno», dice Robert Hackes, uno de los amigos de la familia, que hace un llamamiento «desesperado» para que, quien pueda, aporte «su granito de arena».
«Nos viene bien cualquier tipo de apoyo, pero lo ideal sería que alguien que tenga de verdad capacidad para ayudarnos lo haga», añade este británico, que explica el «enorme sufrimiento» por el que está atravesando la familia del pequeño Fletcher. «Eran una pareja totalmente normal, con una vida muy tranquila, pero cuando le diagnosticaron lo del tumor se quedaron muy fríos y destrozados», cuenta Hackes, que explica que entre las actividades que van a desarrollar las próximas semanas habrá subastas de regalos y fiestas solidarias.
«Ya estuvimos con unas mesas informativas en el Día del Turista, con una barra en la Feria de Torrox y con otra mesa en la Feria de Nerja, pero en este tiempo apenas hemos recogido 5.000 euros. Necesitamos más ayuda y que nos conozcan más allá de Torrox. Tenemos el apoyo del Ayuntamiento y queremos reunirnos con todas las instituciones que puedan aportar algo», comenta Hackes.
«La verdad es que para una familia extranjera es muy complicado, a pesar de que tienen muchos compatriotas. Estamos muy sorprendidos de la acogida y de la respuesta de la gente de Torrox, a la que estamos muy agradecidos», agrega este británico, quien lamenta que algunas personas puedan pensar que su iniciativa podría tratarse de un intento de estafa o de un timo. «No es así para nada, aunque sabemos que con esto de la crisis hay muchos que intentan aprovecharse de las circunstancias para estafar», considera. «Pero somos una plataforma legalmente reconocida, con todos los permisos y que cuenta con la colaboración y el registro del Consulado Británico», agrega Hackes.
Tres meses
Mientras llega todo el dinero necesario, la pareja británica está en EE UU, donde permanecerá junto a su hijo al menos los tres próximos meses. «Ojalá estén de vuelta para Navidades y para entonces hayamos podido recaudar los 100.000 euros que faltan», cuenta su amigo y representante de la plataforma, a la que también se han unido decenas de vecinos de Torrox. «Hay que ayudar a esta familia como sea, es un caso muy triste», considera el edil de Bienestar Social, Manuel Martín (PP).
«Esto de los tumores es algo que hoy le ha tocado a esta pareja, pero que mañana nos puede pasar a cualquiera de nosotros», agrega. Desde el Ayuntamiento están dando un «continuo» apoyo a la familia y a los amigos de Fletcher para que el pequeño pueda pronto volver a jugar en las calles del pueblo.