El escritor madrileño recibirá los 20.000 euros con los que está dotado el premio
El autor refleja en su novela la pobreza que reina en los barrios marginales de Medellín y las dificultades con que tropiezan sus habitantes para salir adelante
Próximamente saldrá a la venta su última obra, 'El botín de atolondrado', de un estilo "muy diferente" a la premiada, un libro lleno de "un humor disparatado" y para un público algo mayor

Imagen de archivo del escritor madrileño Alfredo Gómez Cerdá.
«Agradeceré a Medellín haberme dado una bonita historia»
Alfredo Gómez Cerdá ha señalado que le estará "eternamente agradecido" a su primer viaje a Medellín por haberle regalado "unos personajes y una bonita historia".
Minutos después de conocer por un mensaje de teléfono de un amigo la concesión del premio a su novela, Gómez Cerdá se muestra todavía "emocionado" por la sorpresa, ya que, asegura, "siempre tenía la corazonada de que yo nunca iba a ganar este premio".
Al escritor, que acaba de regresar de su segunda visita a Colombia, ese primer viaje a la segunda ciudad más poblada de Colombia "me hizo cambiar -explica- la idea preconcebida" de violencia que tenía sobre la ciudad, y, aunque constató la realidad de pobreza, descubrió un Medellín "de gente encantadora y su apuesta por la cultura".
En este sentido, asegura que Barro de Medellín, es una "parábola en torno a cómo la cultura puede cambiar a la gente y su mentalidad", un libro "lleno de sentimientos" a pesar de que sus personajes se mueven "en un ambiente duro".
En breve saldrá a la venta su última obra, El botín de atolondrado, dentro de la colección Ala Delta, de un estilo "muy diferente" al premiado hoy por el Ministerio de Cultura, lleno de "un humor disparatado" y para un público algo mayor.
El escritor madrileño Alfredo Gómez Cerdá (1951) ha ganado el PremioNacional de Literatura Infantil y Juvenil, concedido por el Ministerio de Cultura, con su obra Barro de Medellín, una novela de personajes y sentimientos que refleja la dura realidad que viven muchos de los habitantes de la ciudad colombiana.
El galardón está dotado con 20.000 euros y lo concede el Ministerio de Cultura para distinguir una obra de autor español, escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y editada en España durante 2008. Publicada por la editorial Luis Vives y galardonada ya con el Premio Ala Delta, Barro de Medellín es fruto del viaje que realizó el escritor en 2007 a la ciudad colombiana y está lleno, como ha explicado el autor en alguna ocasión, de personajes "con sentimientos, que viven una existencia dura y, en apariencia, con pocas esperanzas, al límite de todo y de la nada".
Una carrera llena de premios
Gómez Cerdá lleva años dedicado a la literatura infantil y juvenil, y en el libro que ha merecido el Premio Nacional ha procurado no caer en sentimentalismos al desarrollar la trama, buscando un estilo marcado por la sencillez y la concisión. El autor refleja en su novela la pobreza que reina en los barrios marginales de Medellín y las dificultades con que tropiezan sus habitantes para salir adelante.
El autor de Barro de Medellín empezó a escribir a los once años y aunque inicialmente se dedicó al teatro, a partir de 1982, cuando ganó el segundo premio El Barco de Vapor por su libro Las palabras mágicas, se inclinó ya por la literatura infantil y juvenil. En 2001 obtuvo el Premio Assitej-España de Teatro por La guerra de nunca acabar. En 2005 fue galardonado con el Premio Gran Angular por Noche de alacranes, y un año más tarde con el Premio Fray Luis de León por La montaña más bella. El año pasado mereció también el Premio Cervantes Chico por el conjunto de su obra.