La residencia de las Hermanas del Buen Samaritano es una realidad cada vez más próxima en Nerja. Las obras avanzan a buen ritmo, después de que el pasado año la entidad financiera Cajamar concediera un préstamo de 1,5 millones a la congregación, avalado por las aportaciones de las distintas administraciones comprometidas con el proyecto, esto es, el Ayuntamiento, la Fundación de la Cueva y el Ministerio de Asuntos Sociales.
Ahora, una vez que las obras están prácticamente terminadas -está previsto que concluyan en la próxima primavera, en marzo de 2010-, la Junta de Andalucía ha mostrado su disposición a concertar plazas en el centro, que contará con capacidad para atender a 60 personas. La delegada de Igualdad, Amparo Bilbao, en una visita a la localidad la pasada semana trasladó esta disposición a los promotores de la iniciativa, un grupo de vecinos que colaboran con las hermanas del Buen Samaritano.
Bilbao se mostró dispuesta a asumir la totalidad de las plazas y a poner en marcha incluso un centro de día en estas instalaciones, así como a colaborar en el equipamiento del edificio. Las obras, que se iniciaron en 2001, se han financiado con las aportaciones del Ayuntamiento, la Junta y el Gobierno central, así como con las donaciones de numerosas empresas y vecinos del municipio. El coste total del proyecto asciende a 3,3 millones.
Conseguir la acreditación
Por su parte, desde el grupo municipal socialista en el Ayuntamiento nerjeño, su viceportavoz, Luis Peña, anunció ayer que han presentado una moción en la que proponen solicitar a la Junta su implicación formal en el proyecto, con la aportación de dinero para su equipamiento, la concertación de todas las plazas y la dotación de un módulo como centro de día. Además, proponen que el Consistorio ejecute los accesos y viales al edificio, situado junto a la urbanización La Almijara II y al cauce del Chíllar.
El portavoz de la plataforma ciudadana creada para impulsar el proyecto, José Cabrera, agradeció la disposición de la Junta a participar en su puesta en marcha, pero recordó que antes hay que concluir las obras y conseguir la acreditación oficial como residencia de la tercera edad. Además, dijo que no van a permitir que el centro quede completamente en manos de la Junta, «ya que la iniciativa ha sido de las hermanas y ellas quiere trabajar en él», dijo.