El botellón no ha dicho aún su última palabra, pero se mantiene a raya. La presión policial en el Centro y en zonas como El Duende y el camino de San Rafael han permitido reducir esta práctica a una tercera parte desde que se prohibió, hace ya tres meses. Si en los primeros fines de semana se sancionaba a una media de 150 jóvenes cada viernes y cada sábado, ahora esa cifra ha disminuido hasta las 50 denuncias cada día, según los datos aportados por el director del Área de Juventud, Mario Cortés.
«Los descuentos en las copas a primera hora están funcionando bien, los establecimientos están ampliando las ofertas y los hosteleros nos han comunicado que perciben más afluencia de público», dijo Cortés, y aplaudió la actitud cívica de los jóvenes malagueños en el cumplimiento de la norma.
No obstante, recordó que el momento crítico para el operativo de control del consumo de alcohol en la calle se producirá en octubre, con la vuelta a las aulas de los estudiantes universitarios, que eran el colectivo más numeroso en el antiguo punto de reunión del paseo de los Curas. Además, coincide con el final de la temporada de verano, cuando el grueso de la movida se desplaza desde la capital a los municipios de la Costa del Sol.
Con todo, cabe recordar que durante la feria esta práctica estuvo permitida, por lo que el descenso más importante se ha producido en el mes de septiembre, un periodo que además coincide con los exámenes de recuperación.
Cortés destacó la buena coordinación existente entre el Área de Juventud, los vecinos y la Policía Local, que mantienen reuniones cada martes para analizar los problemas surgidos durante el fin de semana anterior y proponer soluciones. A este respecto, María José Soria, presidenta de la asociación de vecinos Centro Antiguo, reconoció que el botellón ha disminuido en verano, aunque advirtió sobre el próximo inicio del curso en la Universidad. «Todavía no ha venido el plato fuerte, hay que esperar a que llegue el invierno», comentó.
Soria aplaudió el cambio de actitud del Ayuntamiento respecto al problema del ruido: «La policía está actuando, están poniendo denuncias y se nota en la calle, se lo están tomando de otra manera».
Campaña de denuncias
La dirigente vecinal denunció que los problemas de ruido siguen siendo insoportables para miles de residentes del Centro, especialmente en puntos como la plaza Mitjana, la calle Comedias, Beatas y el entorno de la calle Granada, por lo que el colectivo mantendrá en vigor la campaña de denuncias que emprendió en verano.
En este punto, Soria criticó la actitud de algunos bares del Centro: «Juegan con los horarios, a pesar de que la policía controla la hora de cierre vuelven a abrir en cuanto se dan la vuelta, o echan la verja y la gente sigue dentro», aseguró. Por ello, pidió que se agilicen los trámites de las denuncias por ruido, y que se acometa cuanto antes la reforma del pavimento y la iluminación de los ejes de Beatas y Granada. «El ruido es un problema y hay que tomárselo en serio», subrayó.