Más accesible para evitar embarazos no deseados. La píldora del día después ya puede comprarse sin receta en cualquier farmacia española. Aunque este fármaco de emergencia no es ninguna novedad para los malagueños. El principio activo 'levonorgestrel' se vendía ya en las boticas de la provincia con receta, mientras que los centros de salud, hospitales y centros de planificación familiar andaluces lo repartían de forma gratuita desde hace varios años. De hecho, durante el año 2008 se distribuyeron en la provincia 10.699 píldoras postcoitales, según datos de la delegación de Salud. La gran novedad es que ahora cualquier usuaria podrá adquirirla por cerca de veinte euros sin prescripción médica y sin tener que dar sus datos a un facultativo ni responder a preguntas a veces comprometidas.
El objetivo es reducir el número de interrupciones voluntarias del embarazo. En Málaga, cerca de 4.500 mujeres abortaron durante el año 2006, según los últimos datos registrados por la Consejería de Salud. Se trata de la provincia andaluza en la que se realizaron un mayor número, y las cifras han ido en aumento en los últimos años a pesar de que la píldora postcoital ya se dispensaba en la Comunidad. En 1999, se registraron 2.408 abortos en la provincia. Unos años más tarde, con más información y más herramientas, son más del doble.
Por eso, son muchos los frentes que dudan de que esta opción, ahora aún más fácil de conseguir, sea una solución en sí misma. «Es una alternativa más que sirve para cuando el método anticonceptivo habitual ha fallado, pero no podemos quedarnos ahí; lo que hay que conseguir en una mayor educación sexual en la sociedad», apunta María Jesús Alonso, coordinadora del Centro de Orientación Sexual para Jóvenes
Eso sí, los farmacéuticos informarán a los clientes que soliciten este medicamento de que debe usarse en caso de urgencia, no como un método anticonceptivo habitual, y de que tiene unos efectos secundarios importantes.
Así lo explica Javier Tudela, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Málaga, quien señala que el colectivo a nivel andaluz se reunirá para decidir si completan las recomendaciones que ofrece en Ministerio de Sanidad. Entre estas medidas complementarias, Tudela señala que se trata de evaluar qué protocolo se utilizará con las jóvenes menores de quince años.
Otro punto de discordia es el de la identificación. Ahora, no se exigen los datos, pero los farmacéuticos piden que exista un control para evitar que el fármaco se use de forma inadecuada y una forma sería «que quedase registrado en la tarjeta sanitaria». Por otro lado, también pide que se respete la objeción de conciencia de los boticarios. «Creemos que sólo afectará al 1% de los profesionales», indica.
Tudela señala que las farmacias no esperan una oleada de peticiones. Además, señala que en el primer día de venta libre no han recibido los folletos explicativos del Ministerio de Sanidad. Como en todo, se impone el sentido común para utilizar este medicamiento correctamente.