El incendio se desató en su finca y varios testigos la vieron allí a la misma hora que prendieron las llamas. Pero aún hay más. La mujer detenida como presunta autora del fuego que calcinó 520 hectáreas entre Estepona y Casares participó en un primer momento en las tareas de extinción, según ha podido saber SUR de fuentes próximas a la investigación.
La imputada, a la que se le atribuye un supuesto delito de incendio forestal, tiene 49 años, es vecina de Estepona y posee una finca en la zona de Los Pedregales. Las pesquisas de la Policía Autonómica, adscrita a la Junta de Andalucía, situaron el foco de origen del incendio dentro de su parcela, que tiene una valla que rodea el perímetro.
Los agentes recabaron los testimonios de testigos que situaron a la mujer en su finca junto al fuego cuando empezaron a propagarse las llamas, esto es, a las 14.10 horas del pasado 9 de septiembre. Aunque nadie la vio provocando el incendio que se le imputa, la investigación ha concluido que la detenida, por motivos que se desconocen, supuestamente prendió la maleza utilizando un mechero.
Testigos también observaron cómo la mujer colaboró junto con otros vecinos para intentar sofocar las llamas al ver que empezaban a propagarse por la zona. Esta forma de actuar suele ser un patrón común entre las personas acusadas de provocar un fuego, a tenor de la experiencia de casos anteriores.
Sin embargo, el viento de Levante, con rachas de 40 kilómetros por hora, actuó como un fuelle y el fuego se descontroló. El incendio saltó al otro lado del término de Estepona y causó estragos en Casares. El saldo de destrucción fue de 520 hectáreas de matorral y arbolado, que lo convierten en el más grave del verano y el tercero de la década.
Despliegue de medios
La escarpada orografía del terreno complicó las tareas de extinción y obligó al Infoca a efectuar un espectacular despliegue para contener la lengua de fuego que amenazaba con alcanzar el Valle del Genal. Hasta 25 medios aéreos participaron en el operativo. En tierra, el fuerte dispositivo del Infoca contó con el apoyo de unos 200 integrantes de la Unidad Militar de Emergencias.
En su declaración ante la policía, la mujer, que responde a las iniciales J. T. P., ha negado ser la responsable de los hechos que se le imputan. Tras interrogarla, los agentes la pusieron en libertad a la espera de ser citada por el juez.