Neoprenos, cuerdas, arneses, mochilas y hasta un helicóptero de Protección Civil. A primera hora de la mañana la expedición estaba lista para una misión tan atípica como necesaria: liberar al Cañón de las Buitreras, uno de los monumentos naturales más emblemáticos de la provincia, de años de basura acumulada, en una actividad que contó con la participación de más de cien voluntarios y especialistas en una movilización sin precedentes para una acción de intervención ecológica de esta índole.
Este enclave, conocido por su belleza natural entre todos los aficionados al barranquismo y las actividades medioambientales, había acumulado en una de sus pozas numerosos residuos procedentes de las crecidas del río Guadiaro, cuyo cauce ha disminuido durante la época estival, propiciando que la basura quede atrapada en este lugar, como viene ocurriendo cada año.
Los técnicos de mayor cualificación recogieron los desperdicios de las zonas menos accesibles y escarpadas del cañón y la transportaron hasta el enclave conocido como Charco de El Moro, un punto intermedio en el que otros 60 voluntarios hicieron el relevo, para transportar la carga hasta la barriada de El Colmenar, donde los camiones esperaban para la recogida final de las basuras, según explicó Remedios Martel, delegada de Medio Ambiente de la Junta en Málaga, entidad que participaba en la organización junto a la Asociación Micológica y Medioambiental Saepo y el Ayuntamiento de Cortes de la Frontera.
Entre los presentes también se encontraban el alcalde de este municipio y diputado de Planificación Estratégica, Francisco Márquez, y el presidente de Saepo, Jesús Cumplido, así como representantes del Parque Natural Sierra de Grazalema.
La ruta, que comenzó a primeras horas de la mañana en la barriada de la Cañada del Real Tesoro, se desarrolló durante toda la jornada, propiciando la puesta a punto del Cañón de las Buitreras, que desde este momento y hasta las próximas crecidas del río Guadiaro se mantendrá limpio de nuevo, volviendo a ser un gran atractivo turístico y el lugar de anidamiento de numerosas aves, así como el escondite de especies como la cabra montés.
Apoyo a la iniciativa
Numerosos agentes medioambientales de la Delegación Provincial de la Junta mostraron su apoyo a la iniciativa y trabajaron codo con codo con técnicos cualificados procedentes de diversas empresas de turismo activo de la comarca, como Ego Aventura, que coordinó la marcha, Zahara Catur, Alcutum-Horizon, Sierra Aventura Ronda, la red de voluntarios ambientales Sierra de las Nieves y los voluntarios de la Asociación Saepo.
Su esfuerzo conjunto permitió la limpieza de un entorno que posee un gran valor natural, motivo por el que recibió la calificación de Monumento Natural en 2003 y por lo que es visitado cada año por miles de amantes de la naturaleza.