Si habitualmente no sabemos qué contiene un cigarrillo, en este caso ni siquiera podemos imaginar su composición. Dicen que viene de Oriente, que es una mezcla de muchos tipos de plantas y que incluso lleva estiércol. La policía advierte de la entrada masiva de cajetillas de tabaco falsificadas. Sólo en Málaga capital, los agentes han intervenido más de 700 paquetes en un par de semanas de agosto.
Hace varias semanas, una patrulla municipal detectó por primera vez este tipo de cajetillas. Las encontró en manos de un vendedor ambulante que aseguró haberlas adquirido a 1,5 euros el paquete de la marca Chesterfield, menos de la mitad de lo que cuestan en un estanco (3,20). Pero no dijo a quién se las compró.
Desde entonces, se han sucedido las intervenciones de tabaco falsificado. Hasta 32 actuaciones, según informaron ayer a SUR fuentes policiales. Pero ha sido la Feria de Málaga, que llega a su recta final, la que ha puesto de relieve las dimensiones de este mercado clandestino. Ahora, los vendedores callejeros no sólo ofrecen cajetillas de contrabando, como ha ocurrido otros años, sino también falsificaciones muy logradas de varias marcas de tabaco.
El principal problema estriba en que la composición de estos cigarrillos es un auténtico misterio. «No sabemos de qué está hecho ni los efectos adversos añadidos que puede tener sobre la salud. El tabaco es perjudicial, pero este puede ser especialmente dañino, porque no pasa ningún tipo de control y se produce en la clandestinidad», comenta un mando policial.
La falsificación de los paquetes es tan fiel que cuesta trabajo distinguirlos a simple vista de los originales. Casi no hay forma de diferenciarlos sin una luz ultravioleta como la que se usa para comprobar la autenticidad de los billetes. La pista más sencilla para los consumidores es comprobar el doblez interior de la cajetilla. Sólo en los verdaderos se usa pegamento para fijarlo.
El mercado adquiere tal efervescencia durante la feria que la empresa tabaquera Philip Morris, que tiene dos de las marcas sobre las que se han detectado falsificaciones (Marlboro y Chesterfield), ha enviado a Málaga a dos empleados para asesorar a la policía en la lucha contra este tipo de fraude.
Otras provincias
Fuentes de la compañía tabaquera aseguraron a este periódico que la de Málaga no es una actuación puntual, sino que entra dentro de la colaboración que mantienen con las autoridades, que ya se ha desarrollado antes en otras provincias. Desde la policía indicaron que también se han encontrado estas falsificaciones en Sevilla o en Cádiz, por ejemplo.
Las intervenciones realizadas hasta la fecha permiten ilustrar cuáles son los canales de distribución que utiliza este mercado clandestino. Los decomisos de tabaco adulterado se han realizado principalmente a vendedores ambulantes, que van ofreciendo estas cajetillas por la calle a un precio inferior al de las estancos y máquinas expendedoras.
La última de estas intervenciones tuvo lugar este mismo jueves en el real de Cortijo de Torres. Una patrulla municipal sorprendió a un hombre que almacenaba en su automóvil unos 200 paquetes falsificados.
Sin embargo, el mayor hallazgo de tabaco de imitación se produjo recientemente en un establecimiento de bebidas situado en la zona de Cruz del Molinillo. Los agentes del Grupo Escoltas, Menores y Atención Ciudadana (Gemac) de la Policía Local de Málaga hallaron 700 cajetillas (400 de contrabando y 300 falsas) dispuestas presumiblemente para su venta al público.
Un regalo
Cuando los funcionarios preguntaron al dueño del negocio dónde las había conseguido, respondió que se las había dejado un hombre en la puerta del local, sin aportar más datos sobre él.
En las 32 intervenciones que se han producido este mes, los policías han encontrado tanto cajetillas de tabaco falsificadas como de contrabando. Desde la Policía Local recordaron que, en el primer caso, se considera un posible delito contra la propiedad industrial y falsedad documental, mientras que, en el segundo, se trata además de una infracción contra la Hacienda Pública.
Por estos hechos han sido detenidas en Málaga al menos seis personas, cuatro por parte de la Policía Local y dos por la Nacional, que ya han sido puestas a disposición de la autoridad judicial.
Las cajetillas falsas están siendo remitidas al Grupo de Fraudes de la Comisaría Provincial para invesigar su procedencia. De momento, su origen sigue siendo una incógnita. La policía sospecha que la producción está radicada en Oriente, desde donde se distribuyen los paquetes de tabaco a diferentes países.
Mala calidad
La principal inquietud para la policía es la composición de estos cigarrillos, que no pasan ningún tipo de control. Algunas de las cajetillas intervenidas ya se han mandado a analizar para conocer su contenido, aunque, por los precedentes que existen, suelen estar hechos por una mezcla de distintos tipos de plantas y estiércol. Un dato elocuente sobre la calidad que puede tener este tabaco es su precio en origen, que ronda los 40 céntimos.
Un mando policial subrayó la gravedad de esta entrada masiva de tabaco adulterado, ya que, además de ser una falsificación del timbre del Estado, puede entrañar un posible delito contra la salud pública una vez que se conozca con exactitud su composición.