DENTRO de la gran pantalla son bromistas y divertidos. Fuera, también, además de ser hinchas del fútbol y fanáticos del rock y el heavy. Así son James y Oliver Phelps (1986, Sutton Coldfield, Inglaterra), más conocidos como George y Fred Weasley, inseparables no sólo entre ellos, sino también de Harry Potter. Desde que debutaran en la saga en 2000, los famosos gemelos han acompañado al aprendiz de mago en todas sus aventuras. Cercanos, ingeniosos y habladores, vuelven a la gran pantalla con la última entrega del éxito editorial de J. K. Rowling, 'Harry Potter y el misterio del Príncipe'. Su gira de presentación les ha traído unos días por España. No era la primera vez. De pequeños, iban de vacaciones a Menorca y, hace un año, conocieron Marbella. Y es que los hermanos Phelps aprovechan muy bien sus viajes. El viernes pasaron por Málaga junto a su compañera de reparto Evanna Lynch y no pudieron resistirse a conocer la marcha nocturna y a pisar la playa, a pesar del terral.
Serán conscientes de que más de uno pagaría por estar en mi lugar...
James: Yo de ellos pediría que le devolvieran el dinero (risas).
No será tanto. Lo que disimulan muy bien es haber trasnochado...
James: Cenamos y luego nos fuimos con unos amigos a bailar. Aunque Oliver se escaqueó pronto...
¿Son entonces buenos bailarines?
James: (Risas) Quien diga que lo somos es que no nos ha visto.
Oliver: Lo intentamos, pero no se puede decir precisamente que seamos buenos.
Parece que les gusta la marcha.
Oliver: Sí, cuando nos vamos a otros países de promoción, otros actores de la película suelen limitarse a estar en el hotel, hacer las entrevistas y no ir a ningún lado, pero a nosotros nos gusta salir y aprovechar el momento.
James: La semana pasada estuvimos en Madrid para la 'premiere' y pudimos ver a Metallica, cosa que fue muy emocionante.
¿Y son tan bromistas como los gemelos Weasley?
James: Sí, somos muy parecidos, excepto en lo del pelo rojo. Nos gustan las bromas. Cuando estamos trabajando hacemos incluso guerrillas, aunque no nos pasamos, ni volamos todos por los aires.
¿Por ejemplo?
Una vez hicimos creer a una maquilladora que le habían puesto una multa. Cuando se enteró, tuvimos miedo de nuestro aspecto.
Tengo entendido que alguna vez han jugado con el hecho de ser gemelos cambiándose la identidad.
James: No hemos jugado tanto, la verdad. Anda por ahí una historia falsa de que nos cambiamos en una escena y tuvieron que volver a rodarla, pero no es cierto.
¿No creen en esa dualidad de los gemelos?
James: No, los que piensan eso no son gemelos. En nuestro caso, somos bastante diferentes. A excepción del uniforme escolar y Harry Potter, solemos vestir de forma distinta, apoyamos a distintos equipos de fútbol...
¿Y no les gustaría estar en una especie de Hogwarts? ¿Qué harían si tuvieran poderes?
James: Parar el tiempo, suelo llegar tarde a los sitios y me vendría muy bien. Sería genial para poder estar una hora más en la cama.
Oliver: Yo los utilizaría para ver de noche, porque soy muy torpe para andar sin luz, me choco con todo.
Y después de nueve años, ¿no están cansados de Harry Potter?
Oliver: No, todo lo contrario. Yo diría que lo hemos pasado muchísimo mejor que si no hubiésemos estado involucrados en esto. A los 18 años íbamos a sitios a los que no hubiéramos ido; hemos conocido a estrellas de la música, del deporte... No hay nada negativo en nuestra experiencia.
James: Además, como nos gusta salir mucho, cuando tenemos que viajar es como si nos regalasen unas vacaciones con todos los gastos pagados. No cambiaría nada.
No hacer cola en el cine
Además, tendrán sus privilegios. No los imagino haciendo cola en el cine...
Oliver: La verdad es que no. Y desde luego no para Harry Potter. Nos gusta hacer las cosas con y como lo hacen nuestros amigos. Procuramos mantener a raya esa línea que nos brindan los privilegios.
James: Por ejemplo, en la presentación de 'El misterio del príncipe', había unas 8.000 personas gritando. Esas cosas les chocan a nuestros amigos.
¿Llevan bien el fenómeno fan?
Oliver: Sí, es que los fans de Harry Potter son distintos, lo único que quieren es saludar, más que pedir autógrafos. De hecho, cuando estamos comiendo, no nos interrumpen, esperan a que acabemos y luego son muy simpáticos.
Ustedes también serán fans...
Oliver: Sí, como cualquier joven. Nos gusta muchísimo la música, especialmente el rock y el heavy metal. La semana pasada, nos encontramos en un bar de Madrid con Matt Bellamy, el vocalista de los Muse, y nos hizo mucha ilusión.
También lo serán de Harry Potter...
James: Sí, pero no somos tan fanáticos como los que hemos conocido desde que empezamos. Habíamos leído el primero, el segundo y el tercero de los libros, y cuando nos llamaron para las primeras audiciones estábamos con el cuarto, 'Harry Potter y el cáliz de fuego', en el año 2000. La verdad es que los libros nos han ayudado mucho, sobre todo para conocer los personajes.
Ahora se acerca el final. ¿Qué pasará después? ¿Hay vida más allá de Harry Potter?
James: Espero que sí (risas). Efectivamente, terminamos los rodajes de aquí a un año. Mejor no pensar en ello, si lo hacemos nos olvidamos del presente y de lo que estamos disfrutando. Después del estreno de la primera película, y viendo el éxito, Robbie Coltrane nos dijo que era como si nuestro primer coche fuera un Rolls Royce, que lo apreciáramos y eso es lo que procuramos. Esperamos que haya vida después de Harry Potter; de momento, para nosotros es el camino.
¿Y cómo serán las últimas entregas?
James: No hemos visto el guión pero parece que es bastante fiel al libro.