Viajar es un placer, pero también entraña un riesgo, sobre todo si el destino elegido es un país exótico. En esos lugares son frecuentes enfermedades erradicadas o muy poco usuales en España. La forma de estar más inmunizados contra la fiebre amarilla, el cólera, la fiebre tifoidea, la hepatitis A y B, la meningitis meningocócica, la poliomielitis, la rabia o el tétanos es vacunarse. Mejor prevenir que arriesgarse a un contagio.
De esta tarea informativa y de vacunación se encargan los Centros de Vacunación Internacionales, dependientes del Ministerio de Sanidad o de las comunidades autónomas. El de Málaga, vinculado al ministerio, atiende anualmente a cerca de 8.000 personas. En esta época, que coincide con las vacaciones veraniegas, es cuando más trabajo tiene. El problema principal al que se enfrentan los cuatro médicos y dos enfermeros que trabajan en el centro es que cada vez más ciudadanos demandan asistencia y suelen hacerlo con muy poca antelación antes de partir de viaje. La fuerte demanda actual hace que las citas tengan una demora de unas tres semanas, cuando en otras fechas del año la atención se da en una semana.
«Cada persona y cada viaje es una historia. Nosotros no nos limitamos a dar información telefónica, sino que vemos de forma individualizada y personalmente a cada ciudadano que nos solicita una cita. De ese modo, planificamos qué vacunas son las más recomendable en su caso y le damos una serie de consejos», explicaron a este periódico fuentes del Centro de Vacunación Internacional de Málaga.
La vacuna contra la fiebre amarilla es obligatoria para entrar en algunos países de Sudamérica y África. Sólo se administra en los centros de vacunación autorizados y aprobados por la Organización Mundial de la Salud, donde se expide el certificado internacional de vacunación. La fiebre amarilla se contrae por la picadura de un mosquito y es de declaración internacional obligatoria. Existen algunas contraindicaciones en personas con alteraciones inmunitarias y en niños menores de seis meses. En el caso de embarazadas, la vacuna no está indicda durante el primer trimestre del embarazo. Su validez legal es de diez años, a partir de los diez días de la primera dosis, e inmediatamente en la revacunación.
«Cuando se tenga previsto viajar a un país donde puede contraerse la fiebre amarilla, debe pedirse cita con nosotros un mes antes de la partida, para que dé tiempo a vacunarse con garantías, puesto que la vacuna empieza a hacer efecto a los diez días de ser administrada», indicaron las fuentes citadas.
Recomendaciones
Aparte de inocularse contra la fiebre amarilla, también se recomienda hacerlo contra enfermedades como la fiebre tifoidea, la diarrea del viajero, el cólera y la hepatitis A y B. En caso de viajar a Argelia o para ir a la Meca son obligatorias las vacunas contra la meningitis tetravalente y la poliomielitis.
Como contra la malaria o paludimo no existe vacuna, los médicos del Centro de Vacunación Internacional aconsejan tomar medicamentos antipalúdicos, que previenen el contagio de un padecimiento que pude ser muy grave. El hecho de que sea cada vez más frecuente que gente muy joven o muy mayor, a veces con su sistema inmunológico debilitado, vaya a destinos exóticos favorece que se contagien de enfermedades tropicales.