Tan lejos y tan cerca. La ruptura de las negociaciones entre el Fuenlabrada y el Unicaja para el traspaso de Saúl Blanco al club malagueño escenificada el pasado miércoles no parece tan grave, y todo hace indicar que el acuerdo entre las dos partes es cuestión de tiempo porque uno quiere comprar y el otro vender.
El Unicaja es el club que más en firme se ha colocado para hacerse con los servicios del jugador del Fuenlabrada. De hecho, hace días que alcanzó un acuerdo con él para las próximas tres temporadas, según informó este periódico en su momento. Esta circunstancia provoca que, a pesar de que el club que preside José Quintana tenga los derechos sobre Blanco, esté ahora en una situación complicada. Su única salida es vender al asturiano, puesto que no puede soportar su salario. Se da la circunstancia de que el equipo madrileño cuenta con un presupuesto poco superior a los tres millones de euros, de los que casi 600.000 están reservados a pagar a Saúl Blanco. Esto se debe a que el Pamesa pujó la pasada campaña por el escolta y el Fuenlabrada optó por acudir al tanteo e igualar la oferta del club valenciano con vistas a poder hacer negocio con Blanco tal y como así sucede ahora.
Dependencia
Pero claro está, la economía del equipo madrileño depende en gran medida de la operación que está negociando con el Unicaja. Si la temporada pasada tuvo que asumir el coste de ir al tanteo frente al Pamesa, ahora espera recuperar al menos los 600.000 euros desembolsados durante este ejercicio para retener a Saúl Blanco. De nuevo, el equipo levantino ha vuelto a posicionarse para tratar de hacerse con los servicios del escolta e incluso se especula con que su oferta puede ser superior a la del Unicaja. A pesar de este aspecto, el vacío de poder que se ha instalado en el club valenciano tras la marcha de su presidente al equipo de fútbol de la ciudad, ha frenado varias de las operaciones que mantenía abiertas.
Con estas dudas, el Unicaja está cada vez más cerca de incorporar a uno de los jugadores jóvenes con mayor proyección de la Liga y que ha sido invitado por Sergio Scariolo a la concentración de la selección nacional para el Europeo de Polonia.
Pero al margen de los condicionantes económicos, la contratación de Saúl Blanco es una petición expresa de Aíto García Reneses a la dirección deportiva del equipo malagueño. Tras varias operaciones infructuosas como la contratación de Novica Velickovic o las renovaciones de Ndong y Cabezas, el club malagueño está casi obligado a echar el resto en esta negociación. Por si fuera poco, la necesidad de cumplir con los cupos de jugadores seleccionables que exige la Liga ACB da más importancia a la contratación de Blanco, algo que ha aumentado tras la decisión de Cabezas de abandonar el club con destino a Rusia. Como se puede comprobar tanto por necesidad como interés, el Unicaja y el Fuenlabrada están condenados a entenderse.