Los problemas aparentemente irresolubles hacen que unas personas se crucen los brazos. Otros no sólo se limitan a esperar, sino que se desesperan y la desesperación les bloquea. Son muy pocos los que, ante una situación aparentemente irresoluble, se deciden a hacer algo que nadie haya hecho antes. Emprenden una aventura que quizá no solucione todos sus males, pero sí les dará, en cualquier caso, el alivio de haberlo intentado hasta el final. Raúl Torres es así. El joven algecireño lleva, a sus 29 años, 14 meses en paro. No es fácil cuando se tienen la edad, las ganas y la necesidad de trabajar. Sabe que su situación es la de miles de jóvenes en todo el país, pero él no quería ser uno más. Se decidió a tomar medidas drásticas.
Raúl inició su viaje el pasado 8 de junio en la puerta del INEM de Algeciras. Había tomado una determinación: caminar hasta el Ministerio de Trabajo en Madrid para protestar contra el desempleo. No sólo por él, sino por todos los que se encuentran en su situación. Éso fue hace casi un mes, ahora está próximo a alcanzar el meridiano de su trayecto.
Amigos inesperados
El hermano de Raúl es el que se encargado de dejar constancia de la ruta en el blog www.vamospamadrid.crear.blog.com. Día a día, escribe todo lo que ocurre. Raúl se lo cuenta por teléfono. Lleva un móvil cuyo uso restringe a media hora por la noche porque no puede cargar las baterías. Se levanta a primera hora de la madrugada para andar. Es lo que tiene previsto hacer hasta agosto, aunque el ritmo al que marcha indica que podría adelantar su fecha de llegada al Ministerio, donde piensa entregar su currículo y acampar hasta obtener una respuesta.
Los comienzos fueron difíciles. Una cosa es la teoría y otra la práctica. Poco antes de llegar a Sevilla, Raúl había sufrido con creces los rigores del calor y los efectos de andar sin pausa. Las ampollas en los pies eran la muestra más evidente de lo que había pasado hasta entonces y, sobre todo, de lo que le quedaba hasta llegar.
Cuenta el hermano de Raúl, y él mismo lo confirmaba por teléfono, que la ayuda recibida de quienes encuentra por el camino hacen que todo sea mucho más llevadero. Los agradecimientos quedan plasmados en el 'blog' a diario. Personas que le invitan a comer en sus casas, ciclistas que le dan su agua y pasteles, gerentes de gasolinera que le regalan refrescos, residencias universitarias que le dan cobijo...La lista es cada vez más extensa. Raúl ha dejado Cabeza del Buey (Badajoz) y está dispuesto a no parar.