La Guardia Civil y la Policía Nacional Francesa han encontrado en los últimos días dos zulos de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) en el norte de Francia. En los escondites se hallaron seis armas y ocho kilos de explosivos en bastante buen estado, a pesar de que este material habría sido abandonado en 2000, tras la caída de la cúpula de la organización terrorista.
Los zulos estaban compuestos por bidones de plástico herméticos y enterrados en un bosque próximo a la localidad de Maisse, al sur de París. En el primero de los escondites, en el que había dos bidones, los terroristas guardaban cuatro pistolas, dos revólveres, veinte iniciadores de explosivos y diversa munición. En el segundo zulo, compuesto por un bidón, había 8,1 kilos de sustancias explosivas para fabricar bombas y cinco temporizadores con capacidad para programar explosiones con 48 horas de antelación.
Según el Ministerio del Interior, el hallazgo de este arsenal es fruto de «las investigaciones encaminadas a dificultar la reorganización del PCE(r)». Mandos de la lucha antiterrorista explicaron que las fuerzas de Seguridad sabían de la existencia de estos zulos desde que en noviembre de 2000 cayera en París la cúpula de la banda y fuera detenido su histórico cabecilla, Manuel Pérez Martínez, 'camarada Arenas'.
Entre la documentación incautada entonces a los terroristas se mencionaba la existencia de estos escondites, aunque no se aportaban más pistas. Los especialistas están convencidos de que desde entonces esos zulos han permanecido abandonados.
Colaborador
Fue la colaboración del ex jefe de la organización Fernando Silva Sande la que puso en el buen camino a los especialistas de la Guardia Civil. Desde hace unos meses, Silva, expulsado de los GRAPO, se ha declarado dispuesto a ayudar a los investigadores en sus búsquedas.
El terrorista incluso coopera con la Guardia Civil para encontrar en las faldas de Mont Ventoux (Francia) el cuerpo del empresario Publio Cordón, en cuyo secuestro participó, y quien, según su última versión, falleció en 1995 al intentar escapar por una ventana. La ayuda de Silva Sande también sirvió para encontrar el pasado año otro zulo cuya existencia se desconocía hasta ahora.