No es cuestión de pesimismo sino de trabajar con la realidad y de prepararse para ella. Los hoteleros de la Costa y los agentes de viajes barajan para este verano un escenario en el que habrá menos turistas, en un porcentaje que rondará los diez puntos. Así lo explicaron ayer los presidentes de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa (Aehcos), José Carlos Escribano, y de las Agencias de Viajes Asociadas de Andalucía (Aedav), Pedro García. Consideran que el sector es consciente de este panorama, que viene determinado por la crisis económica internacional que ha adormecido las ganas de viajar de clientes vitales para el destino como los ingleses. En este sentido, señalan al mercado nacional como la piedra angular sobre la que se sustentará esta temporada alta la Costa. Escribano explicó que sólo son previsiones sobre los datos que se barajan y tachó de «discreta una caída del 10%». Por su parte, García recordó que el sector ha resistido el peor invierno de la historia de este destino, incluso más fuerte que la de los años 90 porque en este caso ha sido un frenazo en seco y a nivel global. El presidente de Aedav dijo que las ventas han caído un 15% tanto en el emisor como en el receptivo en toda Andalucía y que las agencias notan un bajón de entre ocho y diez puntos en la demanda de viajes al extranjero para este verano. Este dato refuerza la tesis de que el mercado nacional responderá en la temporada alta.
La preocupación se centra en el Reino Unido, pese a que las noticias de los operadores apuntan que se empiezan a reactivar las ventas y que funcionan las ofertas.
Fortaleza
Sin ánimo de ser derrotistas, todo los contrario, destacaron la fortaleza del sector demostrada durante la temporada baja, en la que la ocupación ha bajado un 15%y en el que los hoteleros han retomado el camino abandonado hace un par de años de pérdida de rentabilidad.
Tras hacer un llamamiento a que no se acuda al remedio fácil de bajar los precios, que consideraron muy competitivos, adelantaron que se encuentran en negociaciones con distintas administraciones para acordar antes de que comience el verano medidas concretas y puntuales que eviten poner en riesgo al sector turístico con otro duro invierno. En el listado de ayudas directas a la industria turística detallaron tanto medidas fiscales como de apoyo financiero y de aplazamiento de obligaciones sociales como son las cotizaciones a la Seguridad Social.
Escribano explicó que el sector se ha dado el plazo de este mes y el de junio para programar el invierno próximo si se quiere evitar un repunte de la estacionalidad.
Ambos presidentes insistieron en que la receta para reactivar la
demanda pasa por insistir en la promoción, con acciones más directas al consumidor; poner en valor elementos como la seguridad del destino, las infraestructuras y los servicios, así como la variedad de la oferta; e incentivar eventos como el de la Copa Davis que suponen un relanzamiento a nivel mundial de la Costa del Sol con un gran impacto mediático.
«Las empresas andaluzas y de la Costa ya están adaptadas a la nueva situación económica, lo difícil es convencer a los destinos europeos a que viajen en el verano», declaró García, que compartió con Escribano, que de esta crisis el destino saldrá reforzado.