Hay zonas que parecen estar por encima de los vaivenes del mercado inmobiliario. Los precios se mantienen casi intactos a pesar de la crisis y si quiere vivir allí no puede esperar que en los próximos meses bajen, como no lo han hecho en los anteriores.
Carmen Morales, directora comercial de la inmobiliaria Kinos, sitúa en primer lugar del ránking el Centro histórico, que mantiene precios estables desde el principio de la crisis. «Se incrementan mucho las peticiones, gracias al AVE. Hay gente de fuera, hombres de negocios, que buscan un apartamento en el Centro», comenta. El precio medio se sitúa en torno a los 200.000 euros, aunque factores como la disponibilidad de garaje, que en este entorno son muy escasos (por encima de los 35.000 euros) lo encarecen sustancialmente.
Con precios superiores se sitúan los barrios de la zona Este, como El Limonar, La Malagueta, paseo de Reding, Cerrado de Calderón y Pedregalejo. En este punto, es difícil encontrar pisos por debajo de los 250.000 euros, con una media de 300.000, aunque varía en función de la antigüedad y el estado de conservación. En casas de mayores dimensiones no es raro que el propietario pida más de un millón de euros por desprenderse de su propiedad.
Núcleos cercanos a la capital como Torremolinos, Benalmádena y Rincón de la Victoria tampoco han notado especialmente la recesión, sobre todo si están en primera linea de playa. «Marbella siempre es Marbella y es donde menos ha bajado, son productos vip», afirma la experta.
Sólo para cuentas muy saneadas, el mercado de viviendas de gran lujo no entiende de crisis. Inmobiliarias y promotoras reconocen que este producto selecto se siguen vendiendo como antaño, gracias al atractivo de la Costa del Sol para clientes sin apuros económicos, generalmente foráneos.
Propiedades de lujo
La mayoría de estas propiedades, con precios medios de entre tres y seis millones de euros, se ubican en zonas residenciales exclusivas de la Milla de Oro, en Marbella, San Pedro Alcántara y Estepona.
Tanto en estos casos como en los anteriores, el factor clave que ha permitido mantener el precio casi invariable es la escasez de competencia, esto es, de promociones de obra nueva en la misma zona, y la escasa premura de tiempo de los propietarios por vender, lo que permite sostener la oferta aunque pasen varios meses sin vender.