Se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en noviembre del año pasado y todas las universidades empezaron a ponerse las pilas sobre los cambios que tendrá la nueva Selectividad. Sin embargo, pocas profundizaron en que el Real Decreto 1892/2008 ponía sobre la mesa una importante novedad para aquellos que, por no haber estudiado en sus tiempos de juventud, se habían cerrado las puertas de la Universidad.
Con la nueva normativa, que entrará en vigor en junio del próximo año, toda aquella persona mayor de 40 años que quiera acceder a la Universidad podrá hacerlo por una vía inusual, sin realizar Selectividad ni otra prueba de acceso. Sólo habrá de acreditar que tiene experiencia laboral o profesional en el área en el que vaya a cursar los estudios. Para ello, deberá dirigir una solicitud al rector de la Universidad a la que quiera acceder. A su vez, las universidades deberán, en virtud de este decreto, establecer los criterios de acreditación y ámbito de la experiencia laboral y profesional en relación con cada una de las enseñanzas, según informaron a este periódico el vicerrector de Estudiantes, Juan Antonio Perles, y el jefe de Sección de Accesos, José María Moreno.
También hay otra medida para los mayores de 45 años que no puedan acreditar experiencia laboral o profesional, y que consistirá en una prueba de acceso adaptada. Ésta tendrá como objetivo apreciar la madurez e idoneidad del interesado para seguir con éxito los estudios universitarios. La citada prueba, por tanto, incluirá dos ejercicios: un comentario de texto o desarrollo de un tema general de actualidad y un examen de lengua castellana. Este examen de acceso para mayores de 45 años deberá realizarse de forma obligatoria en todas las universidades españolas, y los que opten a ella y la aprueben, incluso podrán presentarse de nuevo en sucesivas convocatorias para mejorar la calificación y poder entrar así en la carrera (grado) que hayan elegido.
El acceso a la universidad de mayores de 40 y 45 por otros cauces que los que se han habilitado hasta ahora es una muestra de que obtener formación en ciclos superiores está a la alcance de la mano de aquellos que, siendo jóvenes, no eligieron seguir sus estudios o para aquellos que no tuvieron éxito en los mismos. Es más, el actual panorama de crisis puede hacer replantearse a más de uno la necesidad de estar más preparado para afrontar los nuevos retos del mercado laboral.
Esta medida se pondrá en marcha en junio de 2010, por lo que los interesados podrían entrar a la universidad por este sistema en el curso académico 2010/11.
En el caso de los mayores de 25 años, para entrar en la universidad tendrán que superar una prueba de comentario de texto o tema general de actualidad, lengua castellana, y lengua extranjera a elegir entre alemán, francés, inglés, italiano y portugués. También contarán con una fase específica en la que la prueba se estructurará en cinco opciones vinculadas con las cinco ramas del conocimiento: A (artes y humanidades), B (ciencias), C (ciencias de la salud), D (ciencias sociales y jurídicas) y E (ingeniería y arquitectura). En este caso, los mayores de 25 años una vez superada la prueba también podrán presentarse en sucesivas convocatorias para mejorar su calificación.