La barrera que define el negocio de las aerolíneas de bajo coste y el de las tradicionales se ha ido afinando tanto que en la actualidad y, por primera vez, el desplome de viajeros sacude por igual a unas y a otras. Hasta el extremo de que durante el pasado mes de febrero la pérdida de clientes se produce al mismo ritmo en las 'low cost' que en las compañías de siempre, que han asistido en los últimos ejercicios a una fuga constante de pasajeros hacia los grupos que les ofrecían vuelos baratos.
Los datos facilitados ayer por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, desvelan que, durante el pasado mes, las compañías de bajo coste vieron reducido su pasaje un 16,3% respecto al mismo periodo de 2008, al mover 1.483.180 turistas. Este informe destaca también que las denominadas aerolíneas de bandera transportaron un 16,7% menos de pasajeros en España, pero mantuvieron el liderazgo con 1,7 millones de clientes.
Nueva etapa
La actual coyuntura económica puede también pasar página al 'boom' de las 'low cost' por contar con una cartera de menor poder adquisitivo, que es la que más se resiente de la crisis. A ello hay que añadir que las tradicionales han conseguido igualar en precios, pero las de bajo coste no han superado la prueba de dar los servicios que requiere el viajero que en época de recesión se lanza a hacer turismo y al que le molesta encontrarse con las sorpresas de pagar por facturar maletas, por embarcar antes que el resto e, incluso, por utilizar los aseos del avión.
En el caso de Málaga, las aerolíneas de siempre siguen perdiendo cuota de mercado a más ritmo que las de vuelos baratos, pero reduciendo las distancias. Según los datos del Ministerio, éstas últimas decrecieron un 15,2% y las tradicionales un 22,9% durante el mes pasado. Eso sí, las 'low cost' mueven en el aeropuerto de la Costa del Sol más del doble de pasajeros que las de bandera, concretamente 310.844 en enero y febrero, frente a los 114.157 de las competidoras. Esta proporción dista de la media nacional, que señala que el 46,6% de los pasajeros internacionales llegaron a España en vuelos baratos, lo que supuso un 16,5% menos que en febrero de 2008.
Ryanair, Easyjet y Air Berlin copan el 61,9% de las llegadas de turistas extranjeros en este tipo de compañías, que fueron utilizadas por 3,2 millones de pasajeros.