Al ministro Bernat Soria Escoms (Valencia, 1951) se le nota que fue antes cocinero que fraile, es decir, científico que político. Le brillan los ojos cuando habla de lo suyo de toda la vida, las células madre. En estos días es un brillo especial. Dos noticias parecen haberle dado la razón diez años después de sus inicios casi en solitario: el anuncio de Obama para financiar la investigación con células madre y el primer éxito de la labor llevada a cabo en Andalucía en medicina regenerativa al devolverle un bebé genéticamente seleccionado la esperanza de vida a su hermano mayor.
Añora sus años de investigador en Málaga y Sevilla, a los que piensa volver. Mientras tanto, como ministro de Sanidad y Consumo sigue pariendo iniciativas y colocando el dedo en la llaga de la gestión autonómica. Dos ejemplos: faltan médicos especialistas y la prevención contra los embarazos no deseados está fracasando. Pasa, sin embargo, de puntillas sobre la reforma de la Ley de Aborto, cuyo protagonismo acapara Bibiana Aído. De todo ello habla en esta entrevista a su paso por la ciudad de Antequera.
¿Qué le parece la iniciativa de Obama sobre las células madre, contraria a lo que defendió Bush?
Hace diez años que yo salí públicamente, no sólo en España, defendiendo esta línea de investigación. No estoy diciendo que yo vaya a capitalizar esa línea. Yo soy quien le puso cara en España y también en Europa. En el año 2001 más de 70 premios Nobel le escribieron una carta al presidente Bush para que hiciera lo que hoy ha firmado el presidente Obama, la autorización para el uso de fondos federales para la investigación de células madres en estado embrionario. Si recuerda la foto de Obama, firmaba con su mano izquierda esa declaración estando acompañado por una serie de personas, eran premios Nobel.
¿Qué sintió cuando vio esa firma histórica ya?
No fue sorpresa, siempre pensé que las cosas iban a ser así. Pero sí, sentí satisfacción, porque he tenido que oír con un cierto estoicismo descalificaciones directas en mi persona o mi forma de pensar, pero ahora que todo el mundo se apunta a las ideas del presidente Obama, lo que podemos decir los que defendíamos eso, no sólo yo, sino la mayor parte de andaluces y su gobierno, lo que podemos decir, es que nosotros ya lo habíamos dicho y hecho diez años antes.
Ya no hay tantas reticencias por parte del PP a la investigación con células madre, ¿o sí?
En el PP hay varios sectores, el sector de los que llevan Jaguar, el sector de los que insultan y otros sectores. Algunos del PP sí han sido favorables a la investigación con células madre, pero no eran los que tenían el poder. Yo espero que esa historia ya termine y nos dediquemos a lo que nos tenemos que dedicar, a investigar y a trabajar para que ciertas enfermedades que hoy no tienen tratamiento lo puedan tener.
Usted ha mostrado su alegría personal por el caso del bebé genéticamente seleccionado para salvar a su hermano. ¿Qué les diría a los que todavía están en contra?
Los avances científicos siempre generaron incertidumbre en un sector de la población. Eso pasó con la anestesia, con los trasplantes, en otras muchas ocasiones en la historia de la medicina. Desde el respeto más profundo a cualquier forma de pensar, les diría que estos procedimientos se someten antes de que se pongan en marcha a unas garantías éticas de alto nivel, se autorizan por parte de una comisión nacional de reproducción asistida que ve caso por caso, y se hacen siempre con una finalidad terapéutica. Esta sería la contestación del ministro de Sanidad. Y la contestación del ciudadano sería: ¿Hay algo más bonito que ver nacer a un hijo que sabes que viene a salvar a otro hijo tuyo?
Sobre la nueva Ley de Aborto, lo que más ha trascendido es que las chicas de 16 años no necesitarán permiso paterno para abortar. ¿Qué opina sobre la polémica desatada?
Lo que por ahora tenemos sobre la mesa es el trabajo de un grupo de expertos, un buen trabajo por cierto, para la reforma de la ley; son médicos, juristas y científicos. Hay un listado de muchas propuestas y a la que la prensa le ha dado más protagonismo es a esta posibilidad de abortar sin permiso paterno a los 16 años. Posibilidad con la que ahora no me gustaría pronunciarme por una sencilla razón. La propuesta de los expertos es la base con la cual el Ministerio de Sanidad, junto con el de Justicia y el de Igualdad van a redactar la ley, por lo tanto, cuando llevemos el anteproyecto de ley al Consejo de Ministros y pase al Congreso de los Diputados, podremos discutir este punto, este y otros más, porque tiene más. En su conjunto, lo que sí puedo decir es que España se va a dotar de una ley más cercana a las de otros países europeos y que va a ser más positiva para las mujeres. Lo que queremos es que nunca más una mujer vaya a la cárcel por un aborto.
Trabajo coordinado
Ha extrañado un poco que la ley la presente y capitalice el Ministerio de Igualdad cuando es una ley de Sanidad.
La ley es una ley que protege a las mujeres en una situación muy difícil como es la interrupción del embarazo, algo traumático para una mujer y que en el fondo representa un fracaso de los propios sistemas de prevención de los embarazos no deseados. Esa ampliación de derechos conlleva dos cosas, una prestación sanitaria, que sí que es del Ministerio de Sanidad y Consumo, y un cambio de legislación que compete al Ministerio de Justicia, pero en el origen estamos hablando de una ampliación de derechos. Por ello Igualdad.
¿Se llegó a un acuerdo para que fuera Igualdad o le tocó obedecer sobre este asunto?
No, en absoluto, los ministro mandamos, no obedecemos, es nuestra obligación, mandar. Pero cuando tenemos propuestas conjuntas de varios ministerios uno de ellos coordina, en este caso es Igualdad.
Ha mencionado el fracaso en la prevención de embarazos no deseados, sobre todo alarma el aumento progresivo de abortos en las jóvenes. ¿Por qué ha fracasado?
A mí los datos me preocupan, me preocupan por lo que significa en términos absolutos. Cuando se comparan los datos españoles con los de otros países europeos no somos ni los que tenemos la cifra más alta, ni la más baja, pero mientras haya un aborto a mí me preocupa. Cuando una adolescente ha tenido que abortar porque no haya recibido la educación sexual afectiva y reproductiva necesaria, me preocupa. Con un sólo caso, estaría preocupado.
Desde la escuela
¿Qué medidas se pueden tomar?
Cuando vemos los datos de otros países, vemos que las cifras más bajas de abortos las tiene Holanda, que es el país con la ley más liberal, pero también tiene unas campañas en educación sexual muy potentes en la escuela. En España aún algunos está discutiendo si Educación para la Ciudadanía tiene sentido. Yo creo que es el momento de recordar que esta asignatura incluye educación sexual. Y hay que trabajar en esa línea, a lo mejor hay que aumentar más el trabajo en la escuela, que es responsabilidad del Estado, y en casa, que es responsabilidad de los padres.
Y por parte del Estado, ¿qué más se puede hacer?
En el Senado presenté, respondiendo a una senadora, lo que es la estrategia española de salud sexual, que es mucho más que la ley de interrupción de embarazo, como por ejemplo las campañas de prevención. Siguiendo las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud vamos presentando varios aspectos de esa estrategia. Un tema fue el uso del preservativo dirigido específicamente a jóvenes y adolescentes para evitar el embarazo no deseado y enfermedades de transmisión sexual. Yo espero que al final eso signifique un cambio de cultura y disminuyan la cifra de abortos.
Usted prometió en campaña electoral que iba a bajar el precio de los preservativos
Y lo he cumplido. He llegado a acuerdos con empresas, no a bajar el precio, que es algo que deben decidir las empresas, sino a que sean más accesibles. Firmamos un manifiesto conjunto, y cada empresa hizo una acción, como vender tres preservativos por un euro, o cambiar lo que quiera del bolso por una caja de preservativos.
El caso de las dos niñas de Valencia en estado grave por la vacuna del papiloma para prevenir el cáncer de cuello de útero ha generado gran preocupación. Algunos piensan que se han precipitado y no se han hecho las pruebas suficientes.
Sí se han hecho todas las pruebas. Tanto la Agencia Española del Medicamento como la europea lo han hecho y estas son las instituciones más prestigiadas del mundo.
¿El Ministerio va a seguir recomendando la vacuna?
Lo que hace el ministro de Sanidad es seguir las recomendaciones de los expertos. La Comisión de Salud Pública, que reúne a los mayores expertos en España, y la de Europa, lo que dicen es que al día de hoy se continúe la campaña de vacunación.
¿Ha habido ya respuesta a su petición a autonomías y universidades de que hacen falta médicos? Algunos le han criticado por ello.
Yo dije lo que podría ocurrir en este país en 2015 y 2025 si no hacemos nada. En 2009 tenemos un déficit de 3.200 médicos. Tenemos ese déficit cuando en España acaban la carrera menos de 4.000 médicos y sacamos a concurso unas 7.000 plazas de formación de especialistas. El responsable de la formación de especialistas es el Ministerio. Lo que yo les he dicho es que hemos sacado siete mil plazas y sólo hay cuatro mil aspirantes, ¿de dónde saco los otros tres mil?, pues hay tres mil extranjeros a los que hay que homologarles el título. Al día de hoy un chico o una chica española que quiera estudiar medicina tiene que sacar un 8,5 o 9 de nota para entrar en la facultad, y luego resulta que tengo que homologar a extranjeros. Lo que he dicho es que la octava potencia del mundo tiene capacidad para formar a esos siete mil médicos para los que yo estoy sacando plaza. Ese es el primer mensaje. Y el siguiente mensaje es que si la población sigue creciendo tendremos que aumentar el número de médicos, no se hizo la previsión hace años cuando se tenía que haber hecho y entonces no era el Partido Socialista el que gobernaba. Un médico tarda diez años formarse. Lo que yo he dicho, sin hipocresías, es 'Vamos a poner los números sobre la mesa'.
¿Podría ser una solución bajar la nota de acceso en la Universidad?
Como responsable de la sanidad española lo que tengo es que estos son los médicos que necesito, si no los forma el sistema español, vendrán de fuera. Este año hemos homologado a 5.300 extranjeros.
¿Y hay garantías de que los médicos extranjeros tengan acreditada su preparación?, porque también hay recelos con ello. Aquí se les exige notas altas y de fuera pueden venir de universidades donde cuesta menos estudiar.
Normalmente cuando se homologa el título se hace con alguien que viene de una universidad catalogada de seria. Lo que es llamativo y comprensible para las familias españolas es que no seamos capaces nosotros de aceptar a más estudiantes y estemos homologando títulos extranjeros. Esa no es mi responsabilidad. Mi responsabilidad es que en los centros de salud estén los médicos que necesitamos.