La línea de alta crisis que afecta a la economía mundial es el principal tema de preocupación que marca la agenda de la cita anual de la Asociación de Hoteles de Lujo ('The Leading Hotels of the World'), que se reúne hasta hoy en el Puente Romano de Marbella. La convocatoria, que reúne a 450 establecimientos de Europa, Asia y África, que a su vez representan a 30 países, entre ellos España -con 24 hoteles-, alumbra ideas y proyectos que serán puestos en práctica por la asociación para combatir la crisis y respetar la premisa fundamental de dar el mejor servicio al cliente.
Y es que la crisis, según fuentes de la organización, también perjudica a estos visitantes a la hora de elegir como destino uno de estos hoteles de lujo. «Estamos muy interesados en avanzar aquí en Marbella en todo lo relacionado con la tecnología y las reservas, pero sin duda que el marco central es la crisis y cómo los hoteles de lujo deben adaptarse también a ella sin dejar de ofrecer el mejor servicio», explicó Claudia Kozma, la responsable de comunicación de la asociación.
Servicio exclusivo
«No podemos perder de vista que nosotros también representamos a la sociedad y somos sensibles a sus diferentes estados», añadió. Así, estos representantes, a través de conferencias y charlas que se desarrollan a lo largo de todo el día, están concretando las bases de futuras acciones encaminadas siempre hacia una misma dirección: servicio exclusivo.
Este servicio único y personal cuesta dinero y es aquí precisamente, a juicio de los responsables de estos hoteles, donde radica el problema principal en época de crisis. «El precio es inalterable. No se puede negociar», definió Kozma. A cambio, los establecimientos se ven obligados a ampliar las prestaciones más allá del alojamiento. «Nos referimos a otras iniciativas como los 'spa', por poner un ejemplo; más oferta en definitiva», subrayó un representante de un hotel del norte de Europa. El objetivo en síntesis es optimizar las ventas mediante una mejor gestión de precios.
840 estándares
Cada cita anual de la asociación está marcada por la renovación. En parte porque los hoteles más selectos se esfuerzan en incluirse en la misma, apuntan desde la organización. El proyecto no es fácil. Al encuentro asisten establecimientos de la categoría de la Mamounia de Marrakech, el Astoria de San Petersburgo, el Savoy de Florencia o el Lausanne Palace de Suiza. «Digamos que es una asociación muy exclusiva y tampoco nos interesa transformarla», reitera la responsable de comunicación del colectivo, que maneja 840 estándares de obligado cumplimiento para ser miembro de pleno derecho. Personal especializado se encarga de supervisar al máximo cada detalle.