Están ahí. Hay que fijarse bien. Tener paciencia. Ajustar el ojo. Relajarse. Otras veces no. O sí. Depende. Nada es lo que parece y todo resulta muy sencillo al mismo tiempo. Sensaciones contrapuestas delante de las últimas obras de José Medina Galeote (Gerona, 1970), colgadas ahora en la Galería JM de la capital.
La idea del camuflaje sobrevuela toda la exposición 'Dog eat dog' (perro come perro). Camuflaje de las figuras en el trazo manierista de Medina Galeote, incluso en el color elegido para pintar piezas como 'Landscape' (2008) o 'My last train' (2008). Además, la primera de ellas representa otro de los ejes centrales del montaje: el paisaje.
«En la obra de Medina Galeote tiene un peso esencial la reflexión sobre el propio hecho pictórico. De este modo, el artista plantea al espectador un juego que a la vez supone una reflexión sobre toda la pintura», adelanta el galerista Javier Marín, que confirma una vez más con esta propuesta la línea vanguardista de su sala.
Un juego, una reflexión, que adquiere una dimensión sorprendente en la pieza 'Stamping in the studio' (estampando/dibujando en el estudio). Se trata de una instalación compuesta por 300 hojas de un tamaño menor al de una cuartilla. Todas ellas se han dispuesto sobre un panel vertical en la planta baja de la galería y entre todas representan el suelo de la sala de trabajo de Medina Galeote.
Zona de guerra
Javier Marín explica la génesis de la pieza: «El autor colocó cada una de las hojas sobre el suelo de su estudio y luego pasó sobre el papel un carboncillo para estampar todos los accidentes del piso». De este modo, el galerista añade que Medina Galeote ha querido «llevar a la sala de exposiciones parte de su proceso creativo, presentarlo ante el público».
Y entonces regresa la idea del camuflaje como vestimenta y escenario de una zona de guerra. La barbarie se presenta en las obras de Medina Galeote de una forma esquemática y a la vez barroca. Básica en la escena que representan, sobre todo, sus dibujos sobre tela y papel. Las élices de un avión, una granada de mano, el campo pisado por gruesas botas (o eso parece).
Unidos en la retina
Todo surgido de la unión en la retina de miles, decenas de miles de pequeños trazos verde caqui. Líneas apenas sugeridas que cuajan en la mirada de espectador como uno de esos juegos de agudeza visual que fascinan a los niños.
La acuarela 'Air' (2008) ofrece una buena muestra de esta técnica, si bien en esta obra el verde deja sitio a otros colores, como el azul o el amarillo. «La violencia está muy presentes en las obras de Medina Galeote, incluso desde el propio título de la exposición», apostilla Marín. La crudeza de obras que parecen casi infantiles, que camuflan un mensaje a menudo atroz.