Los temporales de frío y nieve que en las últimas semanas vienen afectando a la península Ibérica han adelantado el invierno en la provincia, donde hacía mucho tiempo que estufas, radiadores y chimeneas no tenían tanto uso. Ayer, se alcanzaron temperaturas mínimas de dos grados bajo cero en algunas localidades del interior, mientras que la mínima media en la provincia se situó en los seis grados centígrados. Unos índices a los que los malagueños no están acostumbrados. Por eso, la frase más escuchada en cada esquina fue la misma: «¡Qué frío hace hoy!». El leve viento y la humedad incrementaron la sensación térmica, aunque ayer no fue ni de lejos el día más frío del año. El pasado jueves, con 3,4 grados mínimos de media se situó a la cabeza en la lista de los días más fríos del año, según explica el jefe del grupo de predicciones y vigilancia de la delegación provincial de la Agencia Estatal de Meteorología, José Luis Ramírez.
Aunque esto no fue consuelo ayer para muchos habitantes de localidades de la Sierra de las Nieves o la Serranía de Ronda, que la noche de ayer bajaron de los cero grados. Es el caso de Alpandeire, Atajate o Cartajima, que registraron dos grados bajo cero. En Benadalid, Benaoján, Cañete la Real, Cortés de la Frontera, Igualeja, Cuevas del Becerro, Benalauría o Pujerra, durmieron con un grado negativo y tuvieron que echar mano de más de una manta de repuesto. En Ronda, El Burgo, Gaucín o Archidona, por su parte, las mínimas fueron de cero grados.
El de este año ha sido un otoño atípico precisamente porque los malagueños se estaban acostumbrando en el último quinquenio a temperaturas cada vez más suaves y a precipitaciones escasas. En este punto, este otoño también ha sido el más lluvioso de los últimos cuatro años, lo que ha permitido a los pantanos de la provincia recuperarse. Las reservas de agua en los embalses de la provincia de Málaga ganaron 9,8 hectómetros cúbicos durante la última semana, situándose en 188,5, lo que supone el 30,7% de su capacidad, según informó la Consejería de Medio Ambiente.
Nieve en el interior
La nieve también hizo ayer presencia en las sierras de Ronda y en el Torcal de Antequera, aunque no llegó a cuajar como en las pasadas semanas. Trinidad Chemiro afirma que el domingo cayeron algunos copos en el conjunto rocoso que se deshacían al rozar el suelo. «Estaba todo muy bonito, había mucha niebla y parecía una imagen de película», comenta esta mujer, acostumbrada a las bajas temperaturas de los inviernos antequeranos.
No obstante, había ayer quienes aseguraban que se trataba del día más frío del otoño y «quizá del año». Así lo afirmó ayer María Sancho, quien se mostró convencida de que lo mejor para entrar en calor es llevar gorro, guantes y bufanda «cuanto más gorda, mejor».
Durante la próxima semana, las temperaturas mínimas se elevarán al menos un par de grados, aunque el viernes la Agencia Estatal de Meteorología prevé un nuevo descenso de los termómetros. Parece que este año Papá Noel llegará de verdad en mitad de un paisaje helador.