Se hicieron pasar por sordomudos. Entraron con la excusa de pedir limosna, pero se llevaron algo más que un donativo. Dos adolescentes supuestamente hurtaron 5.000 euros de una céntrica entidad bancaria de la capital. Uno de ellos, que tendría alrededor de 14 años (está indocumentado), fue interceptado por un trabajador. El otro logró huir.
Ocurrió ayer a mediodía en la oficina de Banesto situada en el número 8 de la Alameda Principal. Los dos menores, que simulaban ser sordomudos, entraron en la sucursal para pedir una limosna. Sin embargo, aprovechando un descuido, los adolescentes supuestamente se apoderaron de 5.000 euros que había en un mostrador, según confirmaron fuentes policiales.
Los empleados del banco se percataron de la maniobra y salieron corriendo tras ellos. El segundo del interventor de la sucursal, apodado 'Brutus', encabezó la persecución. A la altura de la oficina central de Correos, el trabajador consiguió dar alcance a uno de los chavales.
Cara de niño
Para entonces, las patrullas de la policía ya estaban de camino. El empleado retuvo al menor el tiempo suficiente hasta que llegaron los primeros agentes de la Policía Local de Málaga. A todos les sorprendió la cara de niño del adolescente. Le pidieron que devolviera el dinero, pero no lo llevaba encima.
Los funcionarios trasladaron al menor a dependencias policiales para investigar las circunstancias del hurto e intentar identificar al menor, que estaba indocumentado. Sólo consiguieron averiguar que es de origen rumano. Su domicilio, su edad o la familia a la que pertenece sigue siendo una incógnita.
El adolescente fue sometido a pruebas oseométricas para determinar su edad, ya que los agentes sospechaban que podía tener incluso 13 años y, en ese caso, sería inimputable. Los exámenes médicos no ofrecieron un resultado concluyente. Tiene más o menos 14 años, según confirmaron las fuentes.
El fiscal de guardia decidió que se le considerara menor de 14 años y, por tanto, lo envió a un centro de protección en lugar de a un reformatorio, ya que la ley prevé que, en caso de duda, se adopte la medida menos perjudicial para él. El Grupo de Robos de la Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación, ya que sospechan que el adolescente habría sido utilizado por adultos para el hurto.