
Arguval, Sirio, Daly y Aljibe siguen siendo las compañías más potentes del sector del libro en la provincia. / SUR
Si Gutemberg levantara la cabeza, a buen seguro se sorprendería de la fortaleza y vigencia de su genial invento, el libro impreso. En plena era de Internet y de las nuevas tecnologías, el soporte papel resiste con imaginación, creatividad y nuevas formas de comercialización el empuje de los formatos electrónicos.
Y es que todavía sonmuchos los que se entregan al placer de una tranquila y plácida tarde en el sofá con un buen libro entre las manos. En particular, el negocio editorial en la provincia está viviendo un buen momento. Atrás quedaron los años en que eran unos pocos los valientes que se atrevían a editar obras.
«La provincia es una cuna de talentos literarios enorme. Aquí siempre ha habido grandes escritores, ensayistas y poetas. Y también ha sido siempre una tierra de gran tradición de impresores», comenta Francisco Argüelles, propietario de la editorial malagueña Arguval y asesor de la Asociación de Editores de Andalucía (AEA). «En los años 80 y 90, éramos sólo cuatro o cinco los que editábamos en toda la provincia», rememora Argüelles. Pero ese escenario ha cambiado. En la actualidad, forman parte de la AEA, que con 84 empresas agrupa al 95% del sector en la comunidad.
Y es que en los últimos años, han surgido un puñado de nuevas iniciativas editoriales que han relanzado el sector, impulsadas por jóvenes con ganas de dar relevancia a la creatividad de sus coetáneos, pero también de fomentar el hábito por la lectura de autores clásicos entre los más jóvenes. Este es el caso de Ediciones De Aquí (EDA), impulsada por Francisco Javier Torres, Fernando Mateos y Juan Jesús Castillo, quienes desde su taller de Benalmádena Pueblo han editado ya medio centenar de títulos en el último lustro.
Negocio vocacional
«Uno está en esto sobre todo por la afición y la vocación, no por el negocio. El sector en Málaga está vivo, hay mucha creatividad y grandes talentos a los que apenas se les dan oportunidades», opina Torres, quien cree que aunque el empuje de Internet es imparable, el medio digital no conseguirá acabar nunca con el soporte escrito. «Ya se están notando los cambios, con la edición digital, pero el libro tiene cuerda para Ediciones De Aquí.
Otra de las empresas que acaba de subirse al carro de la edición en Málaga es la librería ‘on line’ Agapea. Francisco José Vázquez es el alma de esta nueva aventura, bautizada como Editorial Agadena. El proyecto nace tras más de un año de trabajos previos, con la intención de diferenciarse del sector con elementos innovadores como un ‘stock’ ilimitado en los títulos, unos criterios de selección de las obras no exclusivamente basados en las de los autores y, sobre todo, la utilización de los ágiles y contrastados canales de distribución de Agapea.
Vázquez y su equipo ya han lanzado los primeros títulos de Agadena: la novela ‘Significado cero’ de la escritora novel Irene Rodríguez y ‘Fiestas sagradas’, del antropólogo Jesús Callejo. De momento, sus ejemplares han llegado a cinco provincias españolas, pero en el plazo de medio año, Agadena confía en tener presencia en todo el territorio nacional.
Contenido heterogéneo
Las previsiones de Agadena pasan por superar los cien títulos durante el próximo año, incluyendo todo tipo de contenidos, desde ensayos hasta guías prácticas para extranjeros. «La verdad es que están teniendo mucho éxito entre las ONG que ayudan a los inmigrantes», confiesa Vázquez, quien no descarta embarcarse en la edición de textos por Internet. «Es algo que está ahí, que sabemos que ya están haciendo otros», admite.
Lo cierto es que en Málaga, estas nuevas iniciativas editoriales tienen espejos donde mirarse. Las empresas Sirio, Daly, Arguval y Aljibe copan la mayor parte del negocio editorial en la provincia desde hace años. Sin ir más lejos, Sirio se ha convertido en la editorial andaluza con más libros publicados, gracias a sus títulos alternativos, como manuales de autoayuda o de medicina natural.
Además, estas cuatro empresas han conseguido abrirse al mercado exterior, exportando sus libros editados en Málaga a Sudamérica, Europa del Este e incluso China.
EDICIÓN ‘ON LINE’
Internet, un libro abierto
Internet ofrece un sinfín de posibilidades al mundo editorial. El debate de si la Red acabará con el papel sigue sobre la mesa, aunque cada día parece más claro que ambos sistemas coexistirán todavía durante muchas décadas. Así lo entiende Francisco Argüelles, director de la editorial Arguval, quien no obstante, apunta la trascendencia de acuerdos como el que ultima Google con las grandes editoras norteamericanas para colgar en la Red millones de títulos.
Por otra parte, Internet se alía con el libro tradicional en páginas web como la malagueña ‘www.delibros.com’ o ‘www.bubok.com’, que abren la puerta a que cualquier escritor aficionado pueda editar su propia obra, aunque sólo quiera hacer una copia.