Los profesores y los alumnos del IES Mar de Alborán de Estepona se han concentrado hoy en las pistas del citado centro educativo para mostrar su repulsa ante las agresiones sufridas en las últimas semanas por un alumno y un profesor por parte de otros estudiantes.
Según el portavoz de los profesores, Carlos Repiso, "el pesimismo en la profesión ha llegado a tal punto que se asumen como normales situaciones cada vez más denigrantes, como son las continuas faltas de respeto o los cada vez más frecuentes insultos, escandalizándonos sólo de episodios intolerables como los que acaban de ocurrir".
Desde el colectivo de docentes dijeron que en apariencia "el menor violento se siente amparado por unas leyes que le protegen y le transmiten un mensaje de impunidad, distorsionando la gravedad de sus actos. Ante estos hechos, los docentes nos sentimos desprotegidos e incapaces de ejercer nuestra profesión con eficacia, seguridad y libertad", a lo que añadieron que ante estos hechos "quedan lesionados los derechos básicos de toda la comunidad educativa: a la seguridad personal, a ejercer un trabajo con dignidad y a recibir una enseñanza de calidad".
Por su parte, Belén Hernández, portavoz de los alumnos, leyó un manifiesto en el que aseguraba que las últimas agresiones "son la culminación de una serie de situaciones violentas que se producen en el centro de forma continua. Alumnos que insultan, vejan, acosan a compañeros y profesores intimidándoles y, sin embargo, los tenemos que ver en nuestras aulas, impotentes ante estas situaciones".
Ante esta situación los alumnos pidieron a "las autoridades, instituciones educativas y al poder judicial que nos protejan de estos compañeros que impiden una educación en libertad y sin miedos", mientras que los profesores solicitaron "medidas firmes que nos permitan acabar con la violencia escolar y refuercen la autoridad del profesorado".
El portavoz de los docentes insistió en "la sensación de desamparo que hay entre los profesores, cuando el propio delegado provincial de Educación, José Nieto, nos echa la culpa a nosotros, de manera velada, de situaciones de este tipo", por lo que pidió a la Junta que lo desautorizara y mostrara su apoyo a los docentes.
El alumno de 14 años que agredió e insultó el pasado viernes a un profesor durante una de las clases fue expulsado durante un mes y será trasladado de centro, al igual que los dos escolares que atacaron a un alumno que tuvo que recibir atención médica debido a los golpes recibidos.