MÁLAGA

El Juzgado de lo Penal número 10 de Málaga le ha impuesto una pena de 16 años de cárcel, pero la juez advierte en su sentencia que Aldo M. V. deberá cumplir sólo seis, el triple de la pena máxima para los delitos de abusos sexuales, tal y como establece la ley.
El joven, que está actualmente en prisión tras ser denunciado por varios padres durante su etapa como entrenador de la escuela de fútbol de U. D. Mortadelo, trabajó con anterioridad como socorrista de piscina en La Cala del Moral, concretamente durante el verano de 2005. Allí se granjeó la amistad de varios niños a los que ofrecía jugar con la 'play station' y aprovechaba para hacerles tocamientos, bien en la piscina, bien en su domicilio.
La juez considera que han quedado acreditados abusos a nueve niños, con edades comprendidas entre los 9 y los 12 años. Tras destaparse este caso por las denuncias presentadas por los progenitores, A. M. V. fue detenido y el juez lo mandó a la cárcel. Sin embargo, el presunto pederasta salió en libertad veinte días después, el 21 de octubre de 2005. A partir de ese momento y hasta 2007, año en el que es nuevamente detenido, el procesado estuvo trabajando por cortos periodos de tiempo como monitor deportivo en equipos de fútbol de diferentes centros escolares en los que presuntamente cometió nuevos abusos. Así ocurrió entre agosto y septiembre de 2007, cuando entrenaba en la escuela de fútbol de la U. D. Mortadelo.
Estratagemas
El procesado, según el fiscal, se ganó la amistad de los menores, y utilizando distintas estratagemas, se los llevaba a la playa y a su domicilio, donde les realizaba tocamientos, los desnudaba y fotografiaba y en algún caso llegaba a practicarles felaciones.
El fiscal considera que entre 2006 y 2007 se ha podido constatar la comisión de nueve casos de abusos a otros tantos niños de entre 9 y 12 años por parte de A. M. V. Por ello solicitará que sea condenado a un total de 20 años de cárcel en el juicio por este segundo caso de pederastia que se celebrará dentro de dos semanas.











