La carta, firmada por el claustro de profesores, explica que las matrículas «están hechas y cobradas» y los expedientes académicos de los alumnos «en marcha», alertando de la posibilidad de que les corra convocatoria con el consiguiente perjuicio que significaría para los alumnos. Aseguran que, tras sobrevivir «a la etapa más oscura en la que la cultura no era rentable» y tras 22 años de historia «sienten vergüenza ajena» de este desalojo por lo que exigen que se asuman responsabilidades.
Esta crítica se une a la efectuada recientemente por la Asociación de Comerciantes y Profesionales del Casco Antiguo de Marbella que defendió la ubicación del Conservatorio en la plaza Puente Ronda. El colectivo asegura que este espacio cultural mueve a un millar de personas al día entre alumnos y padres, lo que da vida al centro y a los negocios de la zona.












