El ponente señaló que, mientras que antes existían países tradicionalmente marítimos, en la actualidad se combinan diversos elementos que dificultan el control sobre el buque y, por tanto, sobre los problemas que ocasione en el medio ambiente. El hecho de que los países del armador, de la empresa, de la bandera y de la tripulación sean diferentes requiere que el Estado costero deba intervenir con mecanismos de control.
Piniella ahondó en aspectos como la contaminación del medio marítimo, el buque como generador de residuos contaminantes, el convenio Marpol y la recepción y manipulación de desechos de buques en instalaciones portuarias.











