Unicaja

EL PARTIDO
La situación de partida no resulta sencilla. Con las lesiones de tres de sus cinco seleccionables -Alfonso Sánchez, Berni Rodríguez y Germán Gabriel-, el club de Los Guindos se ha visto en la necesidad de alterar los roles de la plantilla y poner a prueba la habilidad de Aíto para redefinir su equipo. Se estrena Cortaberria, un alero que presumiblemente desplazará a Jiménez al puesto de ala-pívot. Como si fuera otra época. Con una salvedad clara: ahora manda la necesidad imperiosa de reforzar el juego interior.
Dudas
Y lo hace no sólo por la ausencia de Germán Gabriel. Las desgracias no vienen solas para el Unicaja. Sus jugadores caen a pares también por puestos. El estado de Marcus Haislip también constituye una incógnita. Más leña al fuego. Es sólo una posibilidad, un riesgo potencial, ya que el estadounidense ha viajado a Bilbao con sus compañeros y participará en el encuentro en la medida en la que su tobillo se lo permita. Vistas las dolencias de sus compañeros, el esguince que se produjo el domingo frente al Tau es pecata minuta, aunque le ha mantenido toda la semana apartado de los entrenamientos y sin registrar una evolución lo suficientemente satisfactoria como para dar por sentada su participación al cien por cien de sus posibilidades.
No son las mejores noticias para combatir la resaca después de la primera derrota bajo el mandato de Aíto. Doble adversidad. Ahora se sabe que el Unicaja no es invencible. Que aún comete errores se daba por supuesto; el Tau sólo demostró que esos fallos en el nuevo sistema podían tener la derrota como castigo, algo de lo que el equipo malagueño ha vivido al margen durante un largo mes y medio. Pero era un rival de otra Liga, de un nivel que por el momento parece alejado del alcance 'cajista', y más aún bajo sus actuales circunstancias.
La prueba de hoy presenta matices distintos. La exigencia planteada por el equipo revelación del pasado campeonato es elevada. El Iurbentia Bilbao está empeñado en demostrar la vocación de continuidad de su nuevo proyecto. No cuenta con el potencial de otros inquilinos de la zona más noble, pero se le da a las mil maravilla aguar la fiesta al Unicaja. De la última media docena de enfrentamientos, el cuadro de Los Guindos sólo logró imponerse en uno de ellos. Y en el Palacio de los Deportes (92-79, en la segunda jornada de la temporada 2006-07).
Lejos de casa, nada de nada en las últimas tres temporadas. Una pista maldita en toda regla. Cayó como campeón en ciernes (73-61, temporada 2005-06); como defensor del título (80-60, temporada 2006-07), y en los estertores de su ciclo glorioso (79-67, temporada 2007-08). Más clarificador aún: sólo un triunfo del Unicaja en Bilbao en las cinco temporadas que el club lleva en la élite.
Cambios
Muy poco importó la entidad de los proyectos con que se presentó el club vizcaíno, aunque el paso del tiempo jugó siempre a su favor. El afán por crecer y consolidarse en el grupo de cabeza en la ACB preside a un Iurbentia que mantiene esta temporada el grueso del bloque que tan buenos resultados le ofreció el pasado ejercicio.
Aunque nombres clave como los de Marcelinho Huertas y Martin Rancik han abandonado el equipo, mantiene a algunos de sus pilares, como el conocido Weis, Javi Salgado, Lucas Recker o Quincy Lewis. A ellos se han unido apuestas no exentas de cierto riesgo, como las del lituano Seibutis o el base letón Janis Blums, jugadores de estreno en la ACB que contrastan con todo un veterano como Salva Guardia.










