MÁLAGA

VOCABULARIO
Suelen ser personas apasionadas por los idiomas y deseosas de entablar amistad con esperantistas de todo el planeta. Es el caso de Salvador Palma, un agente comercial jubilado que gracias al esperanto se cartea con japoneses y franceses. «Hay quien dice que este idioma no sirve para nada, pero es muy satisfactorio poder comunicarte con personas de todo el mundo», comenta.
Fácil y lógico. Así se define el aprendizaje de esta lengua. No en vano, su inventor, el médico polaco Ludwik Zamenhof, escogió las estructuras más asequibles de cada idioma para crear un habla que pudiera asimilarse en poco tiempo. «En un solo curso, se aprende perfectamente», asegura Julio Herrero, uno de los profesores de esperanto en Málaga. Tal es así que tanto él como su colega de profesión Ángel Arquillas, aseguran que le bastaron sólo unos meses de estudio para tomar el relevo de los que en los años setenta fueron sus maestros.
Dentro de esa labor divulgativa, inherente a la filosofía esperantista, varios hablantes de esta lengua se reúnen hasta mañana en la Escuela Oficial de Idiomas de Málaga para defender que el suyo también es un idioma, aunque no esté asociado a ningún lugar concreto del mapa mundi.
Precisamente, el hecho de que el esperanto no tenga residencia fija en ningún país es uno de sus encantos. A sus 72 años, el británico John Gobourne ha recorrido casi toda Europa, China, Australia y los Estados Unidos en busca de hablantes esperantistas.
Hoy día, Internet facilita sobremanera la comunicación entre personas con gustos afines y en este caso no es una excepción. Páginas web, chats, foros y blogs demuestran que el idioma no es un obstáculo para una comunicación universal. MÁS INFORMACIÓN I Asociación de Esperanto de Málaga. C/ Ánfora, 6, 5ºD. 617451321 www.esperanto-andalucía.org











