Turismo

La campaña, dotada con un presupuesto de tres millones de euros, se prolongará hasta diciembre, si bien los mayores esfuerzos tendrá lugar hasta el 1 de noviembre. Los mercados elegidos son Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Países Bajos, Bélgica, Suiza, Portugal, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia y Austria.
El objetivo de esta acción es que España siga en la mente de los consumidores de cara a finales de año. Bernabé recordó que el logo de Miró marcó una nueva etapa en la política turística de España y se convirtió en una referencia.
La acción promocional, adaptada a cada mercado, se centra en las áreas de naturaleza, compras, playas, ciudades y gastronomía y se difundirá principalmente en medios escritos, a los que se destinará el 65% del presupuesto, y en medios exteriores, que se llevará el 35% del presupuesto.
El secretario de Estado de Turismo, Joan Mesquida, agregó que la campaña pretende también homenajear la fidelidad de los turistas que visitan España, teniendo en cuenta que en 2007 el 85% de los visitantes extranjeros ya habían estado en el país con anterioridad. Asimismo, invita a los turistas que viajaron a España hace 25 años a que repitan la experiencia para ver su absoluta transformación.
Mesquida destacó la importancia de la promoción en la Secretaría de Estado de Turismo. «Frente al resto de ministerios, el de Turismo no contará con unos presupuestos restrictivos. Tenemos que sumar esfuerzos y hacer campañas cooperativas con comunidades autónomas, touroperadores y aerolíneas, ya que éstas sí deberán restringir el gasto en publicidad», recalcó.
Balance
Sobre el impacto de la crisis en el sector turístico, el secretario de Estado destacó la fortaleza de esta actividad, que ya tuvo que hacer frente a otras crisis económicas y salió siempre reforzado de ellas. «Quiero transmitir un mensaje de confianza ya que el turismo español ha pasado por situaciones complejas y siempre ha salido fortalecido», dijo.
Además, precisó que España lleva muchos años en el podio olímpico, por lo que se mostró confiado en que el sector saldrá airoso pese a que la situación económica exige unos mayores esfuerzos.
Mesquida, tras admitir que la situación económica actual tendrá un impacto en el sector, recordó que el turismo tiene una solvencia muy importante, lo que incluso ha facilitado que no sufriera una restricción del crédito, a la que deben hacer frente otros sectores.
En cuanto a las previsiones para el cierre del año, Mesquida, pese a admitir que la Secretaría de Estado de Turismo trabaja con una previsión a la baja, señaló que por ahora sólo se está registrando un ligero retraso en la demanda, como ya ocurrió en la temporada de verano, en la que a última hora se produjo un aluvión de reservas.
Eso sí, declaró que está previsto que el ejercicio se cierre a un nivel similar al pasado y que de hecho los empresarios están preocupados por el próximo. No obstante, la Secretaría de Estado de Turismo ha preferido adelantarse y trabajar con previsiones en las que se contempla una reducción de la demanda en los últimos meses de 2008. «Si luego no se produce, mejor», puntualizó.
Por otro lado, el secretario de Estado de Turismo recordó que mientras que antes las personas en una situación de crisis renunciaba al ocio, en la actualidad no prescinden de los viajes aunque sí recortan los gastos.













